Tomelloso ha dado las gracias este domingo a nueve docentes que, tras décadas dedicadas a la enseñanza, han dejado su huella en las aulas de colegios e institutos de la localidad. El Auditorio López Torres ha acogido un acto de homenaje organizado por la Concejalía de Educación y el Consejo Escolar Municipal, en el que familiares, amigos, antiguos alumnos y representantes de la comunidad educativa han acompañado a los profesores jubilados en una jornada de reconocimiento a su trayectoria.
El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, ha presidido la ceremonia y ha dirigido unas palabras de agradecimiento a los homenajeados. «Hoy rendimos homenaje a quienes habéis dedicado toda una vida a la tarea más noble y transformadora que existe: la educación», ha afirmado al inicio de su intervención.
Los protagonistas del homenaje han sido Miguel Serrano Muñoz, del CEIP Félix Grande; Purificación Moya Serrano, que ejerció en los colegios José María del Moral y Embajadores; Ricardo Álvarez Redondo, del CEIP San Antonio; José Luis Solana Ortiz, de los colegios San Antonio y Doña Crisanta; Julián Rodríguez Sánchez, del IES Airén; José Joaquín Luján Soler, Antonio José Buendía Ruiz de Castroviejo y María Josefa Gómez Julián, del IES Eladio Cabañero; y María Encarnación Cabañas Onsurbe, del IES Francisco García Pavón.
Cada uno de ellos ha sido presentado por un padrino o madrina durante el acto, conducido por Pilar Daza Morales. El concejal de Educación, Antonio Calvo, y la concejala de Turismo y Promoción Económica, Rocío Valentín, han sido los encargados de entregar los reconocimientos.
Una huella que permanece más allá de las aulas
Durante su discurso, Javier Navarro ha recordado su propia vinculación con la enseñanza y su relación personal con algunos de los homenajeados, de quienes ha sido compañero, alumno o admirador.
El alcalde ha destacado «la vocación, la entrega y el compromiso que hay detrás de toda una carrera docente» y ha recordado el esfuerzo diario que supone ejercer esta profesión. Detrás de cada uno de los homenajeados, ha señalado, hay «décadas de madrugones, de clases preparadas con esmero, de paciencia infinita y sobre todo, de una vocación incansable».
Navarro ha insistido en que la huella de un buen profesor va mucho más allá de los conocimientos que transmite. Su trabajo, ha explicado, consiste también en acompañar a los alumnos durante etapas decisivas de sus vidas, ayudarles a superar dificultades y descubrir sus capacidades.
«Ser docente ha sido aprender a mirar a cada alumno, descubrir su potencial, tenderle la mano cuando dudaba y enseñarle a volar cuando estaba listo», ha expresado.
Con estas palabras, el alcalde ha querido reconocer el papel que los nueve profesores han tenido en la formación de generaciones de estudiantes de Tomelloso, muchos de los cuales conservan el recuerdo de quienes les enseñaron durante su infancia y juventud.
Profesores que han vivido décadas de cambios en la educación
El homenaje también ha servido para recordar cómo ha cambiado la enseñanza durante las últimas décadas y la capacidad de adaptación que han demostrado los docentes a lo largo de su carrera.
Javier Navarro ha mencionado la llegada de las nuevas tecnologías a las aulas, la digitalización, la lucha contra el acoso escolar, la integración de la diversidad cultural y, más recientemente, la aparición de la inteligencia artificial.
Ante estos cambios, ha defendido que la experiencia y el trato personal siguen siendo esenciales en la educación. «El corazón de la enseñanza sigue siendo irreemplazable: la mirada, el criterio y el valor de un buen maestro», ha afirmado.
El alcalde ha reivindicado también el respeto hacia los profesionales de la enseñanza y el reconocimiento de su experiencia, especialmente después de tantos años de trabajo con niños y jóvenes.
Un agradecimiento que continúa después de la jubilación
Aunque los nueve docentes han concluido su etapa profesional, Navarro les ha animado a seguir participando en la vida de Tomelloso y a compartir los conocimientos y experiencias acumulados durante sus años de enseñanza.
«La jubilación no es un punto final, sino un punto y aparte», ha señalado, antes de desearles una nueva etapa activa, saludable y feliz.
En la parte final de su intervención, el alcalde ha recordado al escritor tomellosero Francisco García Pavón y la memoria que los pueblos conservan de sus maestros. «Su legado queda grabado para siempre en las aulas y en el corazón de todos los alumnos que tuvieron la suerte de cruzarse en su camino», ha afirmado.
Navarro ha resumido el sentimiento del homenaje en una palabra: «gracias». Un agradecimiento dirigido a los nueve profesores jubilados por su dedicación y por los años compartidos con sus alumnos.















