Queda un año para que Tomelloso vuelva a las urnas. Si nada cambia, las elecciones municipales y autonómicas se celebrarán el 23 de mayo de 2027, en un contexto político muy distinto al de 2023. Entonces, el PSOE fue la fuerza más votada, pero perdió la Alcaldía tras el acuerdo entre PP y Vox. Javier Navarro fue investido alcalde y se cerró una etapa de dos legislaturas de Inmaculada Jiménez al frente del Ayuntamiento.
La cita de 2027 tendrá otra lectura. Ya no se votará únicamente desde el deseo de cambio que marcó una parte del ciclo anterior, sino sobre una legislatura concreta: la del gobierno formado por PP y Vox, la respuesta del PSOE desde la oposición y el impacto que puedan tener los asuntos locales, regionales y nacionales en el comportamiento electoral.
De la victoria socialista al gobierno PP-Vox
Las elecciones municipales de 2023 dejaron un resultado políticamente significativo. El PSOE obtuvo 7.375 votos y 10 concejales, pero perdió la mayoría absoluta. El resultado oficial, tras la revisión de actas, situó al PP con 6.421 votos y 9 concejales, y a Vox con 2.106 votos y 2 concejales. La suma de PP y Vox alcanzó los 11 concejales frente a los 10 del PSOE.
Esa aritmética permitió la investidura de Javier Navarro. La revisión del recuento también modificó el peso interno del bloque de la derecha: inicialmente se atribuyeron 8 concejales al PP y 3 a Vox, pero el reparto definitivo dejó 9 para el PP y 2 para Vox. Ese ajuste no alteró la mayoría, aunque sí la composición política del nuevo gobierno y permitió la entrada en la Corporación de Inés Losa, novena en la candidatura popular.
El dato de fondo es claro: Javier Navarro no llegó a la Alcaldía como candidato más votado, sino como cabeza de una mayoría alternativa. Esa circunstancia fue legítima desde el punto de vista institucional, pero condiciona la lectura de 2027. La próxima cita no girará solo en torno a si Tomelloso quería un cambio en 2023, sino a cómo valora ahora el desarrollo de ese cambio.
Una legislatura entre continuidad, gestión y disputa política
Uno de los ejes del mandato ha sido la discusión sobre la autoría de proyectos, obras y fondos. El PSOE ha defendido que varias actuaciones ejecutadas durante esta legislatura procedían de expedientes, subvenciones o iniciativas impulsadas en la etapa anterior. Desde el gobierno local, en cambio, se ha sostenido que la ejecución de esos proyectos requería gestión administrativa, adaptación técnica y decisiones presupuestarias.
La calle Francisco García Pavón fue uno de los ejemplos de esa disputa. Los socialistas recordaron que la subvención había sido solicitada durante su etapa de gobierno, mientras el equipo actual ha situado el foco en la ejecución y desarrollo posterior de la actuación.
Este debate resume una cuestión habitual en la política municipal: muchos proyectos no pertenecen por completo a un solo mandato. Pueden iniciarse con un gobierno, recibir financiación con otro y terminarse en una legislatura distinta. Para el ciudadano, sin embargo, la valoración suele estar menos vinculada al expediente que al resultado final.
El Mercado de Abastos, ejemplo de dos relatos
El Mercado de Abastos concentra buena parte de esa disputa política. Para el PSOE, era una actuación destinada a modernizar el centro y convertirse en “un referente gastronómico y cultural”. Para el gobierno de Javier Navarro, el proyecto llegó con deficiencias que obligaron a nuevas inversiones y trámites antes de su funcionamiento pleno.
El alcalde llegó a afirmar que el mercado estaba “abocado al fracaso”, mientras Eloísa Perales habló de un espacio “inacabado”, con problemas de climatización, potencia eléctrica, extracción de humos, permisos e informes técnicos. Según el gobierno local, las actuaciones adicionales supusieron un coste de 250.000 euros.
La lectura socialista pone el acento en el impulso inicial del proyecto y en su función como herramienta de revitalización urbana. La lectura del PP subraya las dificultades técnicas y administrativas encontradas durante la puesta en marcha. Al margen de ambas interpretaciones, el Mercado se ha convertido en uno de los casos que mejor reflejan la tensión entre continuidad institucional y disputa partidista.
Fondos europeos: entre etapas y resultados
Los fondos europeos han sido otro de los grandes elementos del debate local. Durante la primera parte de la legislatura, el PSOE reivindicó la captación de más de 5 millones de euros en la etapa anterior y defendió que varias actuaciones ejecutadas después tenían su origen en esa planificación.
El gobierno local, por su parte, ha destacado la gestión de esos proyectos y, especialmente, la obtención de más de 10 millones de euros de fondos FEDER anunciados el 3 de octubre de 2025. Javier Navarro presentó esa inversión como “la mayor inversión de fondos europeos en Tomelloso de los últimos diez años”, vinculada a actuaciones como el parque urbano del IRIAF, el Casino San Fernando, el Conservatorio, redes hídricas, cuevas y digitalización del agua.
En términos políticos, los fondos europeos permiten lecturas distintas. Para el PSOE, sirven para reivindicar una etapa de planificación y captación previa. Para el gobierno PP-Vox, son una base sobre la que defender gestión y nuevas inversiones. La valoración final dependerá de cuánto de lo anunciado se traduzca en actuaciones visibles y útiles antes de las elecciones.
Avenida de Niort y modelo urbano
Entre los proyectos propios del mandato aparece la urbanización de la Avenida de Niort. La actuación ha sido presentada como una intervención relevante para la movilidad y el crecimiento urbano hacia el sureste de Tomelloso. El proyecto, con una inversión prevista en torno a los 2 millones de euros, busca conectar zonas de la ciudad y ofrecer una alternativa al tráfico de la avenida Don Antonio Huertas.
Navarro ya había planteado en campaña la necesidad de mejorar conexiones, incluida la relación entre la carretera de La Solana y la de Ossa de Montiel, como parte de una respuesta a los problemas de tráfico.
La Avenida de Niort puede convertirse en uno de los proyectos urbanos más visibles de la legislatura si avanza en los términos previstos. Para el gobierno, representa planificación de ciudad y mejora de la movilidad. Para la oposición, su valoración dependerá previsiblemente de los plazos, la ejecución, el coste final y su integración real en el modelo urbano.
La estabilidad del gobierno PP-Vox
El pacto entre PP y Vox ha sido uno de los datos políticos más relevantes del mandato. A diferencia de otros municipios donde acuerdos similares han atravesado tensiones públicas, en Tomelloso el gobierno ha mantenido una imagen de estabilidad durante buena parte de la legislatura.
Javier Navarro, Elena Villahermosa y Benito Benito han compartido gobierno sin grandes rupturas visibles. Esa cohesión puede ser presentada por PP y Vox como argumento de gobernabilidad. Al mismo tiempo, plantea una cuestión electoral para ambos partidos: el PP deberá defender la acción del conjunto del ejecutivo, mientras Vox tendrá que explicar qué perfil propio aporta dentro de una gestión compartida.
La campaña de 2027 puede alterar ese equilibrio. La cercanía electoral suele obligar a los socios de gobierno a diferenciarse, aunque hasta ahora el pacto se ha sostenido sin conflictos públicos de gran alcance.
Subestación eléctrica y biometano
La legislatura también ha estado marcada por conflictos y asuntos no resueltos. La subestación eléctrica es uno de ellos. La instalación se había presentado como estratégica para el desarrollo industrial y energético de Tomelloso, pero el proyecto terminó desplazándose a Alcázar de San Juan. El gobierno local denunció ese cambio y defendió que Tomelloso debía seguir reclamando la infraestructura.
El asunto dejó una lectura compartida por distintos sectores: Tomelloso volvió a ver cómo una infraestructura considerada importante no se concretaba en el municipio. Para el gobierno local, se trata de una decisión externa frente a la que se ha ejercido presión política. Para sus críticos, el resultado muestra la limitada capacidad de influencia de la ciudad ante decisiones de otras administraciones.
La posible planta de biometano abrió otro frente. La aparición de la plataforma Stop Biometano Tomelloso reflejó la preocupación de una parte de los vecinos por la transparencia, el impacto ambiental y el modelo de desarrollo energético. Según el planteamiento disponible, no existe una planta registrada o en construcción en Tomelloso, pero la polémica ha tenido impacto político.
El debate del biometano demuestra que la política local ya no se desarrolla solo en el pleno municipal. También se expresa en plataformas ciudadanas, redes sociales, alegaciones, reuniones vecinales y demandas de información pública.
Los grandes asuntos pendientes
Cualquier balance de la legislatura quedaría incompleto sin los grandes asuntos históricos de Tomelloso: tren, Hospital, N-310 y nuevos juzgados. Son reivindicaciones que superan la competencia municipal directa, pero influyen en la percepción ciudadana sobre el peso político de la ciudad.
El tren sigue siendo la reivindicación más simbólica. Todos los partidos defienden su llegada a Tomelloso y Argamasilla de Alba, pero las últimas iniciativas en las Cortes de Castilla-La Mancha volvieron a mostrar la falta de una posición común. PSOE, PP y Vox coincidieron en el objetivo, pero presentaron propuestas separadas y ninguna salió adelante. El consenso social existe; el consenso político sigue sin consolidarse.
El Hospital de Tomelloso continúa siendo otro punto sensible. Aunque se anuncian inversiones, nuevas prestaciones o mejoras puntuales, la reclamación de una UCI y del cumplimiento o actualización del Plan Funcional sigue abierta. La percepción de parte de la ciudadanía es que los avances no han sido suficientes para responder a las necesidades sanitarias de la comarca.
La N-310 es otro ejemplo de promesa prolongada en el tiempo. Durante años se ha hablado de cesión, intervención, señalización, mejora y humanización, sin que esa transformación se haya materializado de forma definitiva.
También los nuevos juzgados permanecen pendientes. Se presentó un solar, se habló de una inversión millonaria y se explicó la necesidad de una sede judicial que resolviera la dispersión y falta de espacio de las dependencias actuales. Sin embargo, el proyecto sigue sin concretarse.
Estos asuntos recuerdan que Tomelloso no solo será evaluado por la gestión municipal ordinaria. También pesará la capacidad de sus representantes para impulsar reivindicaciones ante otras administraciones y construir acuerdos más allá de las siglas.
El PSOE ante su reorganización
El PSOE llega a este tramo con una doble tarea: definir relato y resolver candidatura. Inmaculada Jiménez conserva peso orgánico tras ser reelegida secretaria general del PSOE de Tomelloso, pero Nazareth Rodrigo ha ganado visibilidad institucional como directora general de Asuntos Europeos del Gobierno regional, concejala socialista y responsable de política europea en la Ejecutiva del PSOE de Castilla-La Mancha.
Jiménez representa la experiencia de gobierno y la etapa anterior. Rodrigo ofrece un perfil más vinculado a la gestión europea y a la estructura regional del partido. La decisión sobre quién encabezará la candidatura socialista será relevante para interpretar si el PSOE apuesta por continuidad, renovación o una combinación de ambas.
En cualquier caso, los socialistas deberán afrontar dos debates: reivindicar su gestión anterior sin quedar atrapados en ella y construir una alternativa al actual gobierno sin depender únicamente del desgaste de PP y Vox.
El contexto regional y nacional
Las municipales de 2027 coincidirán con las autonómicas, por lo que el clima regional influirá en la campaña local. En Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page previsiblemente volverá a ser una figura central para el PSOE, mientras el PP intentará presentar la cita como una oportunidad de cambio regional y Vox buscará mantener o ampliar su capacidad de influencia.
El contexto nacional también puede pesar. El PSOE llega condicionado por el desgaste del Gobierno de Pedro Sánchez y por causas judiciales que afectan a su entorno o a antiguos dirigentes socialistas. Conviene formular este punto con prudencia: se trata de investigaciones o procedimientos abiertos, no de condenas.
La cuestión para Tomelloso será hasta qué punto el voto municipal se decide por factores locales o queda afectado por el ambiente nacional. En sentido contrario, el PP y Vox también tendrán que gestionar el equilibrio entre discurso local y estrategia nacional, especialmente en una campaña que probablemente estará marcada por una fuerte polarización.
Una elección con varias lecturas
Javier Navarro llegará a 2027 con la ventaja y el desgaste de quien gobierna. Podrá presentar estabilidad, proyectos ejecutados, fondos europeos, actuaciones urbanas y continuidad administrativa. También tendrá que responder por conflictos, plazos, promesas pendientes y por la gestión compartida con Vox.
El PSOE afrontará la cita desde la oposición, con la necesidad de reconstruir una mayoría suficiente tras haber sido la lista más votada en 2023. Vox deberá defender su papel dentro del gobierno sin quedar absorbido por el PP y sin romper una imagen de estabilidad que también forma parte de su balance.
La elección no se reducirá a una sola pregunta. Se votará sobre la gestión local, la composición del gobierno, el papel de la oposición, el contexto regional, el clima nacional y las reivindicaciones históricas que siguen abiertas.
Tomelloso no votará en 2027 solo si quería cambio en 2023. Votará cómo valora ese cambio, qué alternativa considera más creíble y qué fuerza cree capaz de gestionar lo inmediato sin dejar de empujar los asuntos pendientes: tren, Hospital, N-310, juzgados, movilidad, desarrollo urbano y servicios públicos. Esa será la verdadera medida política de la próxima cita electoral.
