El vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha y diputado regional del Partido Popular, Santiago Lucas Torres, ha comparecido en Tomelloso junto al alcalde de la ciudad y presidente local del PP, Javier Navarro, para abordar dos asuntos que, según señalaron, condicionan el futuro de la región: la fiscalidad y el agua.
La rueda de prensa, convocada por el Partido Popular de Tomelloso, comenzó con la intervención de Navarro, que presentó a Lucas Torres como “un fiel defensor de los intereses de los vecinos de Tomelloso” y destacó su trabajo en las Cortes regionales en favor de la llegada de servicios y recursos a la localidad.
Navarro enmarcó la comparecencia en la crítica del PP al modelo fiscal del Gobierno regional de Emiliano García-Page. Según el alcalde, Castilla-La Mancha necesita “copiar modelos” de comunidades como Madrid o Andalucía, que a su juicio han apostado por bajar impuestos y favorecer el crecimiento económico. “El cambio lo está liderando el Partido Popular, de la mano de Paco Núñez y de Santiago Lucas Torres”, afirmó.
Lucas Torres, natural de Campo de Criptana, comenzó agradeciendo la presencia de los medios y aseguró sentirse “muy a gusto” en Tomelloso, una ciudad a la que dijo acudir “de toda la vida”. A partir de ahí centró buena parte de su intervención en la situación económica de Castilla-La Mancha, que vinculó directamente con la presión fiscal.
El diputado regional afirmó que la comunidad es “cada día más pobre” y acusó al Gobierno regional de recaudar más mientras las familias pierden poder adquisitivo. Según los datos expuestos por Lucas Torres, desde 2015 la inflación acumulada en Castilla-La Mancha sería del 28,7 %, los alimentos habrían subido un 50 % y la pérdida de poder adquisitivo alcanzaría el 13,44 %. “Somos más pobres”, resumió.
También comparó el salario medio regional con el nacional y el europeo. “El salario medio es de 24.885 euros en Castilla-La Mancha” frente a los “32.633” de España, señaló, para añadir que los europeos disponen de “13.282 euros más que nosotros”. En su opinión, esta situación es consecuencia de “una fiscalidad exacerbada”.
Lucas Torres defendió la propuesta fiscal presentada por el PP de Castilla-La Mancha, que cifró en una reducción de 400 millones de euros en impuestos. Según explicó, la medida incluiría la deflactación del IRPF en los tres primeros tramos, rebajas fiscales para autónomos y familias, tarifa cero para el autoempleo, ayudas al primer trabajador autónomo y medidas específicas para bajas laborales, maternidad, conciliación y relevo generacional.
“¿Quiere decir que se va a recaudar menos? No. Quiere decir que habrá más ingresos porque habrá más gente pagando”, sostuvo el vicepresidente de las Cortes, que aseguró que este planteamiento formará parte del programa electoral del PP regional. “Los compromisos no se dicen en el último momento, se hacen ahora”, añadió.
Durante su intervención, Lucas Torres realizó un compromiso específico relacionado con Tomelloso: reclamó que los vecinos y empresarios no tengan que desplazarse a otras localidades para realizar gestiones tributarias. “Los ciudadanos de Tomelloso no se tienen que desplazar a 35 o 40 kilómetros para llevar sus impuestos”, afirmó. En esa línea, defendió que, si los impuestos se pagan en una ciudad “tan importante como Tomelloso”, también deben poder gestionarse en ella.
El diputado popular anunció además que el PP solicitará la instalación de una oficina estatal vinculada a estas gestiones, aunque precisó que ese compromiso dependería del Gobierno de España. “Con los impuestos de los ciudadanos lo que tenemos que hacer es una gestión efectiva”, señaló, antes de criticar la situación de las listas de espera sanitarias, la falta de médicos, la educación infantil y la financiación de plazas residenciales.
En la segunda parte de la comparecencia, Lucas Torres abordó la política del agua, que calificó como “el mayor problema” de los agricultores de la región. El diputado, que recordó su condición de agricultor, defendió la necesidad de modificar o ampliar la Directiva Marco del Agua para evitar restricciones y problemas en la renovación de pozos vinculados al Plan Especial del Alto Guadiana.
“Si no se amplía la Directiva Marco del Agua, los pozos de 7.000 que se aprobaron por el PEAG se van a cerrar, no se van a renovar”, advirtió. También criticó que el PSOE votara en contra en las Cortes regionales de una comisión en la que, según explicó, el PP proponía la participación de agricultores, organizaciones agrarias, cooperativas y la Universidad de Castilla-La Mancha.
Lucas Torres hizo referencia además a una sanción de la Confederación Hidrográfica del Júcar a la Universidad de Castilla-La Mancha, que cifró en 59.000 euros, por investigaciones relacionadas con la mejora del uso del agua en cultivos agrarios. “Vergonzoso”, afirmó.
El vicepresidente de las Cortes también aludió a una carta de eurodiputados socialistas dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a otros responsables comunitarios, en la que, según dijo, expresaban preocupación por una posible reapertura y revisión de la Directiva Marco del Agua. Para Lucas Torres, esa postura demuestra que el socialismo europeo “se ha alineado” contra una revisión que el PP considera necesaria.
“A los socialistas europeos les preocupa más el Banco Central Europeo que se cierren los pozos de Tomelloso”, afirmó, extendiendo esa preocupación a otras localidades agrícolas de la comarca como Argamasilla de Alba, Campo de Criptana, Alcázar de San Juan, Socuéllamos o Pedro Muñoz.
La rueda de prensa concluyó sin preguntas de los medios. Lucas Torres dejó a disposición de los periodistas la carta citada durante su intervención y reiteró que había leído literalmente parte de su contenido.
