El Barrio del Carmen vivió este jueves su día grande con una multitudinaria participación en los actos organizados con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen. La jornada, marcada por el calor propio del mes de julio, volvió a poner de manifiesto la profunda devoción de los vecinos hacia su patrona y el carácter popular de unas fiestas que combinan tradición, convivencia y cultura.
Tras la función religiosa celebrada en la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, pasadas las diez de la noche dio comienzo la tradicional procesión de la Santísima Virgen del Carmen. La comitiva estuvo encabezada por la Asociación Musical Santa Cecilia, acompañando el recorrido de la imagen por las calles del barrio.
Tras la banda desfilaron las madrinas y padrinos de la Feria y Fiestas de Tomelloso 2025, seguidos por la reina y la damas del Barrio del Carmen. Detrás de la imagen caminaba el párroco de Santo Tomás de Villanueva, acompañado por decenas de fieles que no quisieron perderse uno de los momentos más esperados de las fiestas.
Las mantillas blancas y las peinetas volvieron a convertirse en una de las estampas más características de la noche. Los abanicos fueron compañeros inseparables durante todo el recorrido para combatir las altas temperaturas, sin restar un ápice de solemnidad a una procesión bonita, sencilla y solemne, en la que el respeto y la devoción marcaron cada paso.















La representación institucional estuvo encabezada por el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, junto al presidente del Barrio del Carmen y concejales de los tres grupos con representación municipal —Partido Popular, PSOE y Vox—, que acompañaron a la comitiva durante el recorrido.
Una plaza llena hasta la bandera
Concluida la procesión, la celebración se continuó en la Plaza del Carmen, donde el ambiente fue creciendo hasta registrar un lleno absoluto. Todas las sillas instaladas para el público quedaron ocupadas y numerosos vecinos permanecieron de pie para seguir la actuación del Grupo Folclórico Virgen de las Viñas.
Las tascas del barrio vivieron también una de sus noches de mayor actividad. Entre pinchos, refrescos y botellines, la plaza se convirtió en un gran punto de encuentro en el que se mezclaron vecinos del Barrio del Carmen con visitantes llegados desde otros puntos de Tomelloso, prolongando la fiesta hasta bien entrada la noche.
El folclore puso el broche a la jornada
El Grupo Folclórico Virgen de las Viñas fue el encargado de cerrar la jornada con una actuación que recorrió buena parte del repertorio tradicional de Tomelloso. Durante la presentación se recordó que la agrupación, fundada en 1965, lleva seis décadas dedicada a «recuperar, conservar y difundir el folclore de Tomelloso», convirtiéndose en uno de los grandes embajadores de la cultura manchega.
El repertorio incluyó piezas como la Jota de Tomillar, interpretada por los más pequeños; la Jota de Quintería; la Jota de El Lugar, estrenada por primera vez ante el público y dedicada a todas las Cármenes; la Jota del Burro, la Jota del Rondaor, las Seguidillas Manchegas de Tomelloso, la Jota de Tomelloso y, como colofón, la Jota Rabiosa de Tomelloso, la pieza que el grupo considera su seña de identidad.
La actuación estuvo salpicada de guiños al público y momentos de humor. Los integrantes bromearon con el apetecible olor de los pollos y los chorizos de las tascas mientras confesaban actuar «sin cenar», y aprovecharon la velada para animar a los asistentes a colaborar con la agrupación adquiriendo décimos de la Lotería de Navidad con el número 64604, en un ambiente cercano y distendido.
Así terminó una de las noches más especiales del calendario festivo del Barrio del Carmen, donde la devoción a la Virgen volvió a convivir con la música, el folclore y el reencuentro entre vecinos, confirmando una vez más que estas fiestas siguen siendo uno de los acontecimientos más queridos del verano tomellosero.
