El Gobierno de Castilla-La Mancha mantiene que la posible implantación de una UCI en el Hospital de Tomelloso deberá decidirse atendiendo exclusivamente a criterios técnicos y profesionales, sin que por el momento exista un compromiso para su puesta en marcha.
Así lo ha señalado el vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, al ser preguntado por esta reivindicación durante el balance que el Ejecutivo regional ha realizado sobre el cumplimiento de sus compromisos de legislatura.
«Precisamos de la decisión de los profesionales, los médicos, para tomar decisiones tan importantes como instalar una UCI en un hospital. Eso no puede ser una decisión política», ha afirmado Caballero.
El vicepresidente segundo ha defendido que Castilla-La Mancha dispone de hospitales «bien dotados», con más profesionales y una creciente incorporación de tecnología, y ha insistido en que decisiones como la apertura de una Unidad de Cuidados Intensivos deben estar respaldadas por criterios asistenciales.
Caballero también ha asegurado que el Ejecutivo autonómico no va a «sucumbir a la demagogia y al electoralismo» en este tipo de cuestiones, al considerar que adoptar decisiones sanitarias por razones distintas a las profesionales podría terminar perjudicando los intereses de la región.

