El tomellosero Antonio López defiende el proceso creativo personal frente a la tecnología en el arte

El artista preside el jurado del Concurso Nacional de Pintura Ciudad de Calahorra y reivindica la importancia de los certámenes para los jóvenes creadores

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El pintor y escultor Antonio López ha afirmado este jueves en Calahorra que confía plenamente en su propio proceso creativo y que no recurre a la tecnología en su arte. Así lo ha explicado en un encuentro informativo previo a su participación en una charla sobre el proceso creativo en el arte y en vísperas del fallo del trigésimo Concurso Nacional de Pintura Ciudad de Calahorra, cuyo jurado preside.

A sus noventa años, Antonio López, Premio Príncipe de Asturias a las Artes 1985, ha compartido su visión sobre la creación artística: «Lo primero es sentirla y luego pensarla, aunque, en realidad, estamos siempre pensando». El artista ha recalcado que, aunque la tecnología ha irrumpido en el arte y «hay mucha gente que hace muchas cosas -con ella-, pero yo no recurro a eso, confío en mi cabeza». López ha insistido en que este método le acompaña «desde hace 77 años» y que «todavía me enamora y no me cansa».

En relación con la inteligencia artificial, López ha manifestado: «Creo que es una tontería llamarle a un invento inteligencia artificial, cuando la realidad es que la crea la inteligencia del hombre». Ha añadido que no considera que suponga una amenaza para el arte, ya que «no hay que temer a los adelantos» y «no podemos encontrar un sustituto a nuestra cabeza». Para el artista, «el gran avance, la salvación, es la ciencia y la ciencia médica en particular, no la inteligencia artificial», aunque advierte que «si estamos empeñados en meter la pata, no nos salva ni la ciencia».

López ha subrayado que «la realidad es que la inteligencia artificial es un invento humano, con lo que la amenaza sería el ser humano», aunque reconoce que para muchos, como él, «ese proceso -del arte- es solo mi pensamiento y mi cabeza».

En su papel como presidente del jurado del Certamen Nacional de Pintura en Calahorra, que cumple 30 años, López ha recordado su experiencia al frente del jurado del Parlamento de La Rioja, ya desaparecido, lamentando su desaparición porque «había cosas interesantes» y por la importancia que tienen estos concursos. «Los concursos son algo muy violento y agresivo y cuando pude vivir de la pintura ya no me presenté a más», ha recordado.

No obstante, ha defendido la existencia de estos certámenes: «Está muy bien que existan para la gente que todavía no puede ganarse la vida solo con sus obras», ya que representan «una ayuda muy grande para pintores, escultores y escritores en ciertos momentos de su vida». Por ello, ha considerado que mantienen su importancia y ha destacado que «afortunadamente, hay muchos, pese a lo que ha ocurrido en La Rioja», en referencia al concurso que organizaba la Cámara regional.

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