Antonio Linares afronta este domingo 14 de junio una de las citas más importantes de su carrera. El matador tomellosero se encerrará en solitario con seis toros de la ganadería de Alcurrucén en la plaza de toros de Tomelloso, en una tarde de máxima exigencia física, mental y emocional.
El festejo, anunciado hace unas semanas bajo el lema “Caminando hacia la historia”, coincide con el décimo aniversario de su alternativa. Linares llega a esta cita con la intención de devolver a su pueblo el apoyo recibido durante una trayectoria que comenzó en 2010 y que, según afirma, ha estado marcada por el esfuerzo, los obstáculos y la fidelidad de su gente.
Antonio Linares afronta este domingo una encerrona con seis toros de Alcurrucén en Tomelloso. ¿Es una forma de agradecimiento a su pueblo?
Sí, la verdad es que tocaba hacer una gesta de este tipo y qué mejor que en Tomelloso, que ha sido siempre nuestro punto de partida. Creo que había que ofrecer a la gente un espectáculo así y de estas dimensiones, por todos los años que llevamos de trayectoria y por todo lo que nos han apoyado.
Estoy muy contento de haber tenido el pueblo que tenemos, porque sin su apoyo no hubiéramos podido hacer muchas cosas.
En un reto como este, con seis toros por delante, ¿qué pesa más: la ilusión, la responsabilidad o el miedo?
Pesa todo, porque es una tarde que depende entera de uno mismo. Son seis toros, seis lidias diferentes y la presión de tu gente. Se augura un gran ambiente y uno desea estar bien con los seis toros, que embistan y que se dé todo correctamente para que el triunfo llegue. Es una tarde de mucha responsabilidad.
¿Era una idea que venía preparando desde hace tiempo?
Ya el año pasado queríamos hacer una encerrona y se lo comentamos a la Peña Taurina para que fuera el día previo a la romería, pero entre unas cosas y otras, ajenas a todos nosotros, no pudimos realizarla por temas televisivos y demás.
Una vez que se descartó esa primera opción, decidimos echar la pata hacia adelante, hablando taurinamente, y confeccionar este evento. Llevamos desde noviembre pensando en esta tarde.
El cartel lo encabeza usted solo. ¿Qué le pasa por la cabeza cuando sabe que toda la tarde depende únicamente de usted?
Me gustaría que, una vez que parta el paseíllo, pudiera finalizar la tarde como todo torero que se encierra con seis toros desea, y no llegar al término de tener que dejarle algún toro a algún compañero.
Creo que estoy preparado más que de sobra para afrontar la tarde. Vamos a echar un ratillo bueno, que la gente lo disfrute, que es de lo que se trata, y que esa ilusión que hemos puesto en esta tarde, en la que nos hemos volcado tanto, la veamos hecha realidad.
Tomelloso ha visto su evolución como torero y como persona. ¿Quiere mostrar algo nuevo al público?
Siempre. El sueño de un artista es no llegar a su techo, seguir creciendo, seguir sumando triunfos y escribir todavía muchos párrafos en su carrera.
Cada vez que piso Tomelloso es para ofrecer algo nuevo, porque de ahí emana la próxima tarde y de ahí consigues la alegría de tus seguidores y de la gente que te sigue.
En la presentación dijo que esta encerrona era una forma de agradecer a la gente que le ha acompañado y empujado durante todos estos años. ¿Qué le debe a Tomelloso?
La tarde era exclusivamente para Tomelloso. Profesionalmente no era necesario hacer esta tarde, pero las cosas hay que hacerlas cuando uno está preparado y cuando llega el momento. Y el momento de madurez y de preparación es este.
Tocaba esta tarde porque los tomelloseros, todos los que aquí vivimos, me han ayudado mucho. Empezamos en 2010, cuando no sabíamos ni dónde íbamos ni lo que íbamos a durar. Después de 16 años aquí seguimos, no hemos tirado la toalla y vinimos para escribir, por lo menos, una pequeña historia.
Creo que nosotros no hemos defraudado al mundo del toro ni a nuestra carrera a nivel local, y la gente tampoco nos ha defraudado. Siempre que hemos querido confeccionar algo, torear en Tomelloso y estar con nuestra gente y nuestra tierra, Tomelloso ha respondido muy bien.
Serán seis toros de Alcurrucén. ¿Por qué ha elegido esta ganadería y qué espera de ella?
La ganadería de Alcurrucén la conocemos todos. Es una ganadería de mucho prestigio, que lleva muchos años en las ferias importantes y que matan las figuras del toreo. Es una ganadería de la provincia y también la Diputación apoya a las ganaderías de la provincia, por eso hemos querido contar con ella en beneficio de todos.
Es una ganadería que da garantías. De los toros que vienen estoy segurísimo de que tres o cuatro van a dar juego para triunfar. Además, la corrida es un espectáculo. La hemos visto en el campo y la hemos escogido nosotros. Viene una corrida bien presentada, con kilos y para no defraudar al aficionado.
Hay tardes que pueden cambiar una carrera. ¿Esta corrida puede ser un antes y un después?
En el ámbito de contratos no creo que trascienda tanto, porque muchas ferias ya están hechas y muchos carteles están cerrados. Estamos prácticamente a mitad de junio y hay ferias de agosto y septiembre que ya están cerradas.
Pero personalmente sí va a ser un antes y un después en mi carrera. Si damos una dimensión buena, nos puede abrir muchas puertas a nivel provincial. Tenemos también a las puertas Madrid, Las Ventas, para confirmar la alternativa, esperando a que me den la fecha. Si todo sale bien, estaremos hablando de otra moral y de otras cosas.
La plaza estará llena de amigos, familiares y gente que le ha acompañado durante años. ¿A quién mirará cuando entre en la plaza?
Me voy a acordar mucho de mi familia, porque mi familia ha sido la clave de todo. El apoyo de mis padres ha sido fundamental. Como todos los padres, quieren dar la mejor carrera a su hijo, y la carrera del mundo del toro es muy difícil. Gracias a Dios, mis padres me han apoyado mucho.
También me acordaré de familiares, tíos, amigos, mi hermana… Toda esa gente está siempre en la mente, porque el camino ha sido junto a ellos y se lo debes a ellos. Y también de mi apoderado, Ramón, que es familiar mío, y de toda la gente que ha estado aquí en Tomelloso volcada durante tantos años. Hemos hecho vínculos muy bonitos y muy fuertes que, independientemente del mundo del toro, ya son amistades muy bonitas. Esta tarde es para ellos.
Tras diez años de alternativa, ¿qué le queda por demostrar y qué cree que ya no tiene que demostrar?
Uno siempre quiere crecer y estar donde ha soñado y donde todavía no ha pisado. Hay que ser realista: hay ferias importantes a las que me gustaría ir, abrir un poco más el abanico en el panorama nacional, entrar en carteles más serios y en plazas con más relevancia.
Como decía antes, quiero confirmar mi alternativa en Madrid, en Las Ventas, y torear en Ciudad Real capital, porque no he pisado todavía esa plaza en estos 16 años. Me gustaría darle un poco más de continente a mi carrera y no irme el día de mañana con el sabor de que quedaron muchas cosas por hacer.
Siempre se está creciendo y, cuando hay ilusión, no se piensa en el techo.
Cuando se arrastre el sexto toro y mire a los tendidos, ¿qué frase le gustaría poder decirse a sí mismo?
Creo que una de las frases más importantes será: ha merecido la pena meterse en esta emboladura. Ha merecido la pena pasarlo mal en los días previos, porque uno lo pasa mal, con los nervios, el deseo de que todo salga bien, de que la tarde acompañe y de que la gente salga disfrutando y hablando de ti.
Si hablan de ti es porque han visto que has estado a la altura de las circunstancias. La frase será: ha merecido la pena hacer esto y ha merecido la pena devolverles con la misma moneda con la que a mí me han tratado durante todos estos años.
