Un tractor con muchos jornales

Comparte

Síguenos en Google

Con algún que otro cristal roto, unas cuantas arañas como inquilinas no deseadas, un par de herramientas desperdigadas por el suelo, mucho polvo y mucha tierra que, se han colado durante las interminables jornadas de trabajo, desde, un rato antes del amanecer, hasta horas después de la puesta de sol.

Y ahí sigue, tras años, funcionando y haciendo su trabajo a las mil maravillas, hasta que un día diga basta, y una avería importante lo lleve a algún desguace.

Su labor estará más que cumplida y será remplazado por uno más moderno, más potente, con aire acondicionado y calefacción, con radio, de última generación, para hacer más ameno el camino a la faena, y muchos adelantos más de gran ayuda en la agricultura.

+ Noticias