Detenidos los dueños de un centro de estética de Ciudad Real por rechazar a una clienta gitana: «No atendemos a personas de esa etnia»

La Policía Nacional investiga un presunto delito de odio después de que el establecimiento negara una cita a una mujer por su origen étnico

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La Policía Nacional ha detenido a los dos propietarios de un negocio de estética de Ciudad Real como presuntos autores de un delito de odio por negarse a atender a una clienta por ser de etnia gitana.

La investigación comenzó después de que la mujer intentara contratar un tratamiento de estética y recibiera una respuesta de la propietaria del establecimiento en la que, según la Policía, le comunicaba expresamente que no prestaba servicios a personas de esa etnia.

Los agentes comprobaron posteriormente que el negocio sí ofrecía citas para el mismo tratamiento a otra persona, cuya fotografía de perfil no permitía relacionarla con la etnia gitana.

La fotografía de perfil, el motivo del rechazo

Según ha informado la Policía Nacional, la víctima contactó con el establecimiento mediante un mensaje para solicitar un servicio de estética.

Al observar su fotografía de perfil, la propietaria consideró que la clienta podía pertenecer a la etnia gitana y le manifestó, de forma literal, que «no prestaba servicios en su establecimiento a personas de esa etnia».

Tras recibir esta respuesta, la afectada acudió a una asociación dedicada al apoyo de personas gitanas para explicar lo ocurrido.

Una representante de la entidad decidió solicitar una cita para el mismo tratamiento, utilizando un perfil cuya fotografía no permitía identificarla como perteneciente a esa etnia.

En esta ocasión, la propietaria del negocio sí ofreció varios horarios disponibles, una circunstancia que resultaría relevante para la posterior investigación policial.

El establecimiento volvió a negarle una cita

La mujer acudió después personalmente al centro de estética para intentar contratar el tratamiento.

Allí fue atendida por un hombre que se encontraba al cargo del establecimiento y que, según el relato policial, le aseguró que no había ninguna cita disponible.

Sin embargo, esta explicación contradecía la información facilitada previamente a la representante de la asociación, a quien se le habían ofrecido varias opciones para acudir al negocio.

Ante esta situación, la afectada avisó inmediatamente a la Policía Nacional.

Los dos propietarios, a disposición judicial

Los agentes especializados en la investigación de delitos de odio realizaron las comprobaciones correspondientes y procedieron a la detención de los dos propietarios del establecimiento.

Ambos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de un delito de odio.

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