Pagar una hipoteca puede consumir entre el 50 % y el 60 % del salario neto de los trabajadores con sueldos más bajos en Castilla-La Mancha. Es la advertencia que ha lanzado UGT este viernes para denunciar las dificultades que encuentran muchas familias para acceder a una vivienda sin comprometer buena parte de sus ingresos.
El responsable confederal de Vivienda del sindicato, Rubén Ranz, ha explicado que esta situación afecta especialmente a las categorías salariales inferiores de los convenios colectivos, donde el esfuerzo económico necesario para afrontar una hipoteca resulta especialmente elevado.
Entre los sectores más afectados, UGT señala la hostelería, el comercio, la ayuda a la dependencia, las ambulancias y determinados servicios públicos, especialmente entre quienes perciben las retribuciones más bajas.
Illescas y Azuqueca, ejemplos de la presión inmobiliaria
El sindicato advierte de que el encarecimiento de la vivienda no se limita a las grandes ciudades españolas y también está afectando a municipios de Castilla-La Mancha.
Ranz ha mencionado expresamente Illescas, en Toledo, y Azuqueca de Henares, en Guadalajara, dos localidades que reciben población procedente de Madrid ante los elevados precios de la vivienda en la capital.
Esta situación está aumentando la presión sobre el mercado residencial de estos municipios, según la valoración del sindicato.
UGT reclama que se declaren zonas de mercado residencial tensionado allí donde se cumplan las condiciones necesarias, con el objetivo de aplicar medidas que permitan contener los precios del alquiler.
También pide poner en marcha mecanismos de mediación residencial y extender las medidas de protección a ámbitos como las residencias universitarias.
Los jóvenes, entre los más perjudicados
Las dificultades para acceder a una vivienda afectan especialmente a la población joven.
Durante la presentación, UGT ha señalado que solo el 14,8 % de los jóvenes consigue emanciparse y que ocho de cada diez menores de 26 años declaran ingresos anuales iguales o inferiores al salario mínimo interprofesional.
Estos datos reflejan, según el sindicato, las dificultades para independizarse cuando los salarios son reducidos y el coste de la vivienda representa una parte importante de los ingresos.
Una oficina para resolver dudas sobre alquileres e hipotecas
UGT ha presentado también su Oficina de Asesoría de Vivienda, un servicio destinado a orientar a las personas afiliadas que tengan dudas o problemas relacionados con su vivienda.
Su responsable, Arantxa Mejías, ha explicado que el objetivo es que «una persona afiliada tenga un lugar al que dirigirse cuando necesita aclarar un contrato, consultar una subida de alquiler, preguntar por una devolución o plantear un problema con su hipoteca».
Hasta el 8 de octubre, la oficina había registrado 217 consultas, la mayoría relacionadas con el alquiler.
