El accidente ferroviario de Urda (Toledo) ha provocado una importante movilización solidaria en Castilla-La Mancha, especialmente entre los jóvenes. Muchos de ellos han acudido por primera vez a donar sangre, superando sus temores y respondiendo a los llamamientos realizados tras la tragedia. Los centros de donación de Toledo han registrado una elevada afluencia de personas, mientras los responsables sanitarios insisten en la necesidad de mantener esta solidaridad en el tiempo.
Entre quienes se han estrenado como donantes se encuentra David Pérez Bravo, un joven de Toledo que reconoce que hasta ahora no había dado el paso «por miedo». Sin embargo, la gravedad de lo ocurrido le hizo cambiar de opinión. «Siempre hay una primera vez y si tiene que ser en una situación así, pues es lo que hay», explica.
David acudió junto a varios compañeros de universidad al Centro de Especialidades, Diagnóstico y Tratamiento (CEDT) de Toledo después de terminar un examen. «Escuchamos la noticia y evidentemente es algo que a todos nos toca muy de cerca, aunque no tengamos familiares allí, pero al final es algo que ha pasado en nuestro país y encima en nuestra provincia», señala.
También Jimena Marín, de Toledo, ha donado sangre por primera vez. Junto a sus compañeros intentó hacerlo durante la primera jornada tras el accidente, aunque finalmente tuvieron que regresar al día siguiente. La joven reconoce haberse sorprendido gratamente por la respuesta de la ciudadanía.
Una generación que responde ante la tragedia
Lucía Martínez, natural de Albacete y estudiante en Toledo, destaca el «movimiento de solidaridad colectiva» que se ha generado entre los jóvenes después de una tragedia «que nos ha afectado bastante».
Para Lucía, esta respuesta demuestra que la solidaridad sigue siendo uno de los valores de la sociedad española. Considera importante que la generación joven «también esté abanderada por esa solidaridad» y asegura que, en su caso, era «obligado venir aquí a donar, aunque no seamos de aquí».
La elevada participación también ha sorprendido a quienes ya tienen experiencia como donantes. Es el caso de Álex García, natural de Daimiel, que ha comprobado cómo las instalaciones del CEDT han pasado de recibir unos pocos donantes a registrar largas colas.
«Yo soy donante habitual y normalmente siempre llego solo y solamente hay dos o tres personas dentro», relata. La situación de estos días ha sido muy diferente, con esperas que podían alcanzar las dos horas. «La gente, la solidaridad. Es emocionante», resume.
Una emoción que comparte Ariadna Escobar, de Villamuelas, especialmente impresionada por la participación juvenil. «Es emocionante ver cómo la gente se está involucrando tanto, se está volcando y, sobre todo, la gente joven», afirma.
Ariadna también reivindica el compromiso de su generación frente a determinados estereotipos. «Es una generación un poco de cristal y tal, pero los jóvenes son los que están al pie del cañón al final», manifiesta.
Por su parte, Celia Jiménez, otra de las jóvenes que ha acudido a donar por primera vez, explica que fueron las informaciones sobre el accidente y los testimonios de los afectados los que la impulsaron a colaborar.
«Las noticias, sobre todo ver cómo estaba la gente, los testimonios de la gente», señala sobre sus motivaciones. Celia considera que los jóvenes deben implicarse activamente en situaciones como esta y concluye con una reflexión crítica: «Si los políticos no nos ayudan tendremos que ayudar los jóvenes».
Los responsables sanitarios piden mantener las donaciones
Ante esta respuesta masiva, la directora del Centro Regional de Transfusión de Toledo, María Carmen Muñoz Turrillas, ha agradecido la movilización ciudadana, aunque ha insistido en que las donaciones deben mantenerse más allá de los días inmediatamente posteriores al accidente.
Muñoz Turrillas ha pedido que la donación sea «más secuencial, más gradual, más mantenida en el tiempo a lo largo de los próximos meses», recordando que «todos los días hay necesidades de transfusiones».
La responsable sanitaria ha confirmado que actualmente la necesidad de sangre derivada del accidente ferroviario «está controlada», pero confía en que la elevada participación registrada estos días continúe durante las próximas semanas.
Dónde donar sangre en Castilla-La Mancha
Castilla-La Mancha dispone de puntos fijos de donación de sangre en los hospitales de Albacete, Alcázar de San Juan, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Puertollano, Talavera de la Reina, Toledo y Valdepeñas.
En Toledo también se puede donar en el Centro de Especialidades San Ildefonso.
Los ciudadanos interesados pueden consultar los horarios y datos de contacto de los centros en la web oficial del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam).
La respuesta de los jóvenes tras el accidente de Urda ha puesto de manifiesto su disposición a colaborar ante situaciones de emergencia. El reto, como recuerdan los responsables sanitarios, es conseguir que quienes han donado por primera vez mantengan ese compromiso y se conviertan en donantes habituales.
