La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado (AICAPE) ha reclamado una investigación «rigurosa, objetiva e independiente» del accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda (Toledo). La organización considera fundamental esclarecer todas las circunstancias de la colisión y evitar que las conclusiones se centren únicamente en posibles errores humanos.
Tras trasladar sus condolencias a los familiares de las víctimas y su solidaridad con las personas afectadas, los ingenieros han insistido en que la gravedad de lo sucedido exige una respuesta que permita identificar los fallos y adoptar medidas para impedir que una tragedia similar vuelva a repetirse.
Una investigación sin presiones políticas ni administrativas
AICAPE considera imprescindible que los responsables de investigar el accidente dispongan de plena autonomía, medios suficientes y libertad para examinar todas las circunstancias que pudieron contribuir a la colisión.
En este sentido, reclama que los investigadores de la autoridad competente, AITAT, puedan desarrollar su trabajo sin interferencias de las entidades implicadas ni presiones políticas o administrativas.
La asociación sostiene que la confianza de la ciudadanía en las conclusiones dependerá de la independencia y transparencia del proceso, que debe estar guiado exclusivamente por criterios técnicos.
«La seguridad ferroviaria no puede depender de decisiones individuales»
Uno de los principales mensajes de los ingenieros es que un posible error humano no debería ser suficiente para explicar por sí solo un accidente de estas características.
Según AICAPE, los sistemas ferroviarios modernos deben contar con mecanismos capaces de detectar situaciones peligrosas y evitar accidentes incluso cuando se producen fallos técnicos o equivocaciones de los profesionales.
Por ello, considera necesario investigar la infraestructura, la señalización, los sistemas de protección, las comunicaciones y los procedimientos de circulación, especialmente cuando los trenes operan en condiciones anómalas.
También pide examinar la organización del control del tráfico y las condiciones en las que se adoptaron las decisiones.
La asociación insiste en que la investigación debe determinar qué barreras de seguridad existían, cuáles deberían haber funcionado y por qué no lograron evitar la colisión.
A su juicio, atribuir lo ocurrido exclusivamente a una decisión individual impediría detectar posibles deficiencias en la organización y el funcionamiento del sistema ferroviario.
Cuestionan la presencia de perfiles políticos en puestos técnicos
Más allá de la investigación del accidente de Urda, AICAPE considera que esta tragedia, junto con la ocurrida en Adamuz, debe abrir un debate sobre la organización y dirección del sector ferroviario español.
La asociación ha mostrado su preocupación por lo que considera una creciente influencia de criterios políticos en decisiones que deberían tener un carácter esencialmente técnico.
En concreto, cuestiona que determinados puestos directivos relacionados con la planificación, conservación, explotación y seguridad de las infraestructuras estén ocupados por perfiles políticos en lugar de profesionales con formación y experiencia acreditadas.
Los ingenieros defienden que la dirección política de las administraciones debe diferenciarse de las decisiones técnicas, que, a su juicio, tienen que recaer en especialistas con independencia de criterio y capacidad de actuación.
Por todo ello, AICAPE reclama una Administración ferroviaria más profesionalizada, organismos investigadores verdaderamente independientes y una cultura de seguridad que analice el funcionamiento del sistema en su conjunto.
