El Ingreso Mínimo Vital llega a más de 39.000 hogares en Castilla-La Mancha en mayo

La prestación alcanza a 129.052 personas en la región, con especial impacto en familias con menores y mujeres, según datos del INSS y el Ministerio de Inclusión

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El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha beneficiado en mayo a 39.049 hogares de Castilla-La Mancha, alcanzando a un total de 129.052 personas, según la última estadística publicada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La cuantía media de la prestación en la región se sitúa en 460,1 euros, con un importe bruto acumulado de 19.427.718,19 euros.

Por provincias, Toledo encabeza el número de beneficiarios con 13.304 nóminas del IMV, seguida de Ciudad Real (10.786) y Albacete (9.129). Guadalajara y Cuenca quedan a mayor distancia, con 3.145 y 2.685 nóminas respectivamente.

A nivel nacional, el IMV ha llegado este mes a 862.859 hogares, de los cuales en 590.959 conviven menores. La cuantía media de la prestación en España es de 538,7 euros mensuales por hogar y la nómina total asciende a 500,2 millones de euros. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, dirigido por Elma Saiz, ha destacado que en mayo de 2026 había 146.768 prestaciones activas más que hace un año, lo que supone un incremento del 20,5% en el número de hogares protegidos y un aumento similar en el número de beneficiarios, con un 20% más respecto al mismo mes del año anterior.

En cuanto al perfil de los beneficiarios, el 68% de los titulares (587.066) y el 53,4% de los beneficiarios totales (1.406.210) son mujeres. Además, 144.540 hogares beneficiarios son monoparentales, en su mayoría sostenidos por mujeres. En la actualidad, 1.069.948 niños y adolescentes reciben la prestación, lo que representa el 40,7% del total. Desde 2020, casi 1,6 millones de menores han estado cubiertos por el IMV.

Más de dos tercios de las familias que perciben el IMV cuentan con menores a cargo, lo que, según el Ministerio, evidencia el impacto directo de la prestación en la reducción de la pobreza infantil. «Más de un millón de niños y niñas crecen hoy en hogares protegidos por el Ingreso Mínimo Vital y esta es la mejor prueba de que la prestación está llegando a quienes más la necesitan», ha subrayado la ministra Elma Saiz.

El IMV no solo actúa como mecanismo de protección, sino también como herramienta de acompañamiento hacia la inclusión de los jóvenes. La edad media de los beneficiarios es de 28,5 años, y de 20,7 años si se excluye a los titulares, lo que refleja su impacto en las etapas iniciales de la vida laboral. La compatibilidad con rentas del trabajo y los incentivos a la inserción laboral refuerzan su papel como palanca hacia el empleo.

Por otro lado, el Complemento de Ayuda Para la Infancia (CAPI) ha reforzado la cobertura del IMV con un apoyo adicional por cada hijo a cargo. En mayo, 597.878 hogares recibieron el CAPI, con una ayuda media de 66,9 euros por menor y de 121,8 euros por hogar con menores. Esta prestación establece distintas cuantías según la edad de los menores: 115 euros al mes para menores de 3 años, 80,5 euros entre 3 y 6 años, y 57,5 euros entre 6 y 18 años. El CAPI puede percibirse de manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios, alcanzando también a hogares con rentas bajas o moderadas.

El IMV, puesto en marcha hace casi seis años, es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad. Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, con especial atención a los menores.

Para solicitar el IMV, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La residencia se acredita mediante la inscripción en el registro central de extranjeros o con la correspondiente autorización en el caso de personas de terceros países. El domicilio se verifica con certificado de empadronamiento y la unidad de convivencia mediante libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales. Además, tanto la persona solicitante como el resto de los miembros del hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica.

En el caso de las personas que agotan el subsidio por desempleo y no logran reinsertarse laboralmente, el acceso al IMV se realiza de oficio, sin necesidad de solicitarlo ni aportar nueva documentación, gracias a la coordinación entre el SEPE y la Seguridad Social. Asimismo, la incorporación del sistema de doble revisión de ingresos permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación, facilitando la previsión sobre posibles incrementos, reducciones o extinciones en función de los ingresos del año anterior.

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