¿Cuántas personas teletrabajan en Castilla-La Mancha? ¿Son más o menos que en el confinamiento?

Solo el 5,2 % de los ocupados en Castilla-La Mancha ha teletrabajado más de la mitad de los días en 2025

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Hablar de teletrabajo comenzó a ponerse de moda durante el confinamiento provocado por la pandemia de la COVID-19. La obligación de quedarse en casa llevó a miles de trabajadores a desempeñar sus funciones de forma remota y puso sobre la mesa la posibilidad de impulsar esta modalidad laboral como alternativa al trabajo presencial tradicional.

Seis años después de aquel momento excepcional, el teletrabajo sigue formando parte del mercado laboral, aunque con una presencia mucho más moderada de la que llegó a alcanzar durante los meses más duros de la pandemia. La pregunta es inevitable: ¿han cambiado realmente las condiciones laborales en Castilla-La Mancha o el teletrabajo ha terminado siendo una solución coyuntural?

Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que el trabajo desde casa se ha consolidado ligeramente por encima de los niveles previos a 2020, aunque lejos del auge registrado durante la pandemia. Además, las cifras reflejan diferencias entre hombres y mujeres y evidencian que la presencialidad continúa siendo la norma para la gran mayoría de trabajadores castellanomanchegos.

En términos generales, el porcentaje de ocupados en Castilla-La Mancha que teletrabajaban ocasionalmente ha pasado del 3 % en 2019 al 5,7 % en 2025, alcanzando su máximo en 2023, con un 6 %. Por otro lado, quienes trabajaban desde casa más de la mitad de los días representaban el 4,5 % en 2019 y el 5,2 % en 2025, aunque el pico se produjo en 2020, cuando esta cifra llegó al 8,1 % debido al confinamiento.

A pesar de ello, el modelo presencial sigue predominando claramente. En 2025, un 88 % de los ocupados en Castilla-La Mancha aseguraba no haber teletrabajado ningún día.

El impacto de la pandemia en los hombres ocupados

En el caso de los hombres, los datos reflejan con claridad el efecto de la pandemia. En 2019, antes de la llegada de la COVID-19, de los 485.700 hombres ocupados en Castilla-La Mancha, 15.500 trabajaban ocasionalmente desde casa y 22.100 lo hacían más de la mitad de los días.

Con el confinamiento de 2020, el número de hombres que teletrabajaban de forma habitual aumentó notablemente hasta los 34.000, aunque los que lo hacían ocasionalmente descendieron hasta 12.600. A partir de ahí, la tendencia se estabilizó, aunque manteniendo cifras superiores a las previas a la pandemia.

En 2025, de un total de 513.600 hombres ocupados, 31.100 teletrabajaban ocasionalmente y 30.000 lo hacían más de la mitad de los días. Esto supone prácticamente duplicar el número de trabajadores que realizaban teletrabajo ocasional respecto a 2019.

Además, tras varios años de oscilaciones, el teletrabajo frecuente entre los hombres se mantiene todavía claramente por encima de los niveles previos a la pandemia.

Las mujeres mantienen cifras elevadas de teletrabajo habitual

Entre las mujeres también se aprecia un importante incremento del teletrabajo durante la pandemia, especialmente en la modalidad más intensiva.

En 2019, de las 339.400 mujeres ocupadas en Castilla-La Mancha, 9.100 trabajaban ocasionalmente desde casa y 14.800 lo hacían más de la mitad de los días. Un año después, en pleno confinamiento, el número de mujeres que teletrabajaban habitualmente se disparó hasta las 30.700.

El máximo se alcanzó en 2021, cuando 31.600 mujeres trabajaban desde casa más de la mitad de los días. Sin embargo, desde entonces la cifra ha descendido progresivamente.

En 2025, de las 415.000 mujeres ocupadas en la región, 22.000 teletrabajaban ocasionalmente y 18.600 lo hacían de manera habitual. Aunque estas cifras siguen siendo superiores a las registradas antes de la pandemia, muestran una reducción respecto a los años inmediatamente posteriores al confinamiento.

Más teletrabajo que antes de la pandemia, pero lejos del auge de 2020

La evolución de los datos del INE refleja que el teletrabajo sí ha dejado huella en Castilla-La Mancha. En comparación con 2019, tanto hombres como mujeres presentan en 2025 cifras más elevadas de trabajo desde casa, especialmente en la modalidad ocasional.

Sin embargo, también se observa una clara desaceleración tras el impulso provocado por la pandemia. El teletrabajo habitual alcanzó sus máximos en 2020 y 2021, coincidiendo con las restricciones sanitarias, y desde entonces ha perdido peso progresivamente.

Seis años después del confinamiento, el trabajo remoto forma parte de la realidad laboral castellanomanchega, pero no ha transformado por completo el modelo productivo de la región. La mayoría de trabajadores sigue desarrollando su actividad de manera presencial y el teletrabajo, aunque más extendido que antes de la COVID-19, continúa siendo minoritario.

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