El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes al Real Decreto que regula el proceso de regularización extraordinaria de migrantes en España, una medida que entrará en vigor este jueves tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El Ejecutivo ha reforzado el operativo con la incorporación de 550 profesionales adicionales para atender en 450 oficinas repartidas por todo el país.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha sido la encargada de detallar el procedimiento en una comparecencia en la que ha insistido en la importancia de informarse antes de acudir a las oficinas: «No serán todas las oficinas ni en cualquier horario. No queremos que nadie se frustre si se presenta sin haberse informado», ha advertido Saiz, quien ha pedido colaboración ciudadana y mediática para que el proceso se desarrolle con normalidad.
El proceso permitirá a «miles» de personas que ya residen en España acceder a una autorización de residencia y trabajo, así como a un número de afiliación y a la tarjeta sanitaria correspondiente. Este permiso tendrá una vigencia inicial de un año, tras el cual los beneficiarios podrán incorporarse a las figuras previstas en el Reglamento de Extranjería, facilitando así su integración progresiva en el sistema.
Saiz ha explicado que la solicitud podrá realizarse tanto de forma telemática como presencial. La vía telemática estará disponible desde el jueves 16 de abril, operativa las 24 horas del día, los siete días de la semana. La solicitud presencial requerirá cita previa, que podrá solicitarse a partir del mismo día, aunque la atención en oficinas comenzará el lunes 20 de abril. «Para la solicitud presencial se requerirá cita previa obligatoria, que se puede pedir también desde el próximo jueves tanto por vía telemática como telefónica», ha precisado la ministra.
La ministra ha recalcado que el plan operativo ha sido diseñado para garantizar la agilidad y la capacidad de respuesta. «Hemos formado un equipo de personal con más de 550 profesionales extra para atender a las personas, tramitar solicitudes, estudiar expedientes, solicitar subsanaciones o nuevos documentos y, por último, resolver la autorización», ha señalado Saiz, quien también ha destacado el uso de la plataforma única Mercurio para la presentación y gestión de la documentación.
En cuanto a los requisitos, podrán participar en el proceso los migrantes que se encuentren en España antes del 1 de enero de 2026 y hayan permanecido al menos cinco meses ininterrumpidos en el país en el momento de la solicitud, siempre que carezcan de antecedentes penales y no supongan una amenaza para el orden o la seguridad pública. La acreditación de la estancia podrá realizarse con cualquier documento público o privado verificable, no siendo obligatorio el certificado de empadronamiento, aunque sí válido.
Saiz ha subrayado el respaldo institucional y social de la medida, recordando que el Consejo de Estado avala el procedimiento y que cuenta con el apoyo de 900 asociaciones, la Iglesia católica y 310 votos a favor en el Congreso, «salvo uno». «Cuando la realidad social va por delante de la burocracia, el Estado responsable es el que actúa para ordenarla, no es el que mira hacia otro lado. Ya lo hicieron otros antes que nosotros», ha defendido.
La ministra también ha puesto en valor el impacto positivo de la migración en la economía española, citando un informe reciente: «Nuestro PIB se reduciría un 22 %. Más de 90.000 bares desaparecerían. Habría más listas de espera y perderíamos 15 millones de habitantes» en un escenario de reducción de la migración del 30 % en 2075.
Este es el séptimo proceso de regularización de migrantes en España. En los seis anteriores, según Saiz, se han regularizado casi 1,3 millones de personas. «Sabemos que hay mucha gente esperando este proceso. Y hemos diseñado un plan operativo con muchísimo trabajo y cariño que esté a la altura del reto que supone», ha concluido la ministra, reiterando el compromiso de que la atención habitual de los servicios públicos no se vea afectada por este procedimiento.

