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¿Sirven tus gafas para ver el eclipse? Estas son las claves para comprobarlo antes de mirar al Sol

Deben estar diseñadas específicamente para eclipses, cumplir la norma ISO 12312-2 y no presentar arañazos, perforaciones ni otros daños

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A pocas horas del eclipse solar total de este miércoles, la principal recomendación para observarlo con seguridad es clara: no sirven unas gafas de sol normales. Para mirar directamente al Sol es necesario utilizar gafas específicas para eclipses o visores solares diseñados para este fin.

La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha recuerda que estos protectores deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2. Esa referencia debe aparecer en las gafas, su embalaje o la documentación que las acompañe.

Antes de utilizarlas también conviene revisar su estado. No deben usarse si tienen arañazos, perforaciones, roturas, deformaciones o cualquier deterioro visible.

Las gafas de sol convencionales, por muy oscuras que sean, no protegen adecuadamente frente a la radiación solar. Tampoco sirven soluciones caseras como radiografías, negativos fotográficos, cristales ahumados, CD u otros materiales improvisados.

No las uses con prismáticos, telescopios o cámaras

Otro error que debe evitarse es mirar al Sol a través de una cámara, unos prismáticos o un telescopio llevando puestas únicamente las gafas del eclipse.

Estos dispositivos concentran la radiación solar y necesitan filtros específicos colocados correctamente en la parte frontal del aparato.

Como alternativa, puede recurrirse a métodos de observación indirecta, como una cámara estenopeica que proyecte la imagen del Sol sobre una superficie. En ningún caso debe mirarse directamente a través del orificio utilizado para proyectarla.

Cuándo se pueden quitar las gafas

En las zonas situadas dentro de la franja de totalidad, las gafas deben permanecer puestas durante todas las fases parciales.

Solo podrán retirarse durante los breves instantes en los que el Sol esté completamente oculto por la Luna. En cuanto reaparezca cualquier parte del disco solar, hay que volver a colocarlas inmediatamente.

Fuera de la franja de totalidad, las gafas deben mantenerse siempre que se mire hacia el Sol.

Especial cuidado con los niños

En el caso de los menores, se recomienda que la observación se realice siempre bajo supervisión adulta. Antes de comenzar hay que comprobar que las gafas están en buen estado y correctamente colocadas y evitar que los niños se las quiten mientras miran al Sol.

Sanidad recuerda que mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede causar lesiones permanentes en la retina, incluso sin sentir dolor en el momento.

Además, debido al calor previsto para la jornada, se aconseja acudir a los puntos de observación con agua, protección solar y ropa adecuada, así como evitar carreteras, arcenes y lugares que puedan dificultar la circulación o el acceso de los servicios de emergencia.

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