El Comité Federal del PSOE celebrado este sábado estuvo marcado por la intervención crítica de Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, quien volvió a pedir un adelanto de las elecciones generales como respuesta a los casos de corrupción que afectan al Gobierno y al partido desde 2023. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, respondió recordando que García-Page formó parte del sector socialista que favoreció la investidura de Mariano Rajoy en 2016.
Durante la clausura del Comité, que se prolongó durante seis horas y contó con cerca de cuarenta intervenciones, Sánchez señaló que “los que ahora piden un adelanto electoral, son los mismos que propiciaron la investidura de Rajoy en el año 2016”, según fuentes socialistas. El presidente evocó así la división interna vivida entonces en el PSOE, entre quienes apoyaban la abstención y los partidarios del ‘no es no’ que él lideraba, un conflicto que desembocó en el Comité Federal de octubre de 2016 y su salida temporal de la secretaría general.
Desde el entorno de García-Page, sin embargo, se insiste en que la petición de elecciones responde a lo ocurrido “por lo que viene pasando desde 2023”, en referencia a los pactos con los independentistas y la concesión de la amnistía a cambio de la investidura. Critican que Sánchez recurra a argumentos del pasado: “¿No ha pasado nada desde 2016 o desde 2023?”. Además, recuerdan que quienes ahora piden elecciones lo hacen con los mismos argumentos que Sánchez utilizó en 2018 “para decirle a Rajoy que si él dimitía, retiraba la moción de censura”. Consideran que “la hemeroteca del presidente del Gobierno no resiste una vista atrás tan larga”.
El entorno de García-Page también señala que Sánchez abogó primero por la abstención a Rajoy en 2016 “en la reunión de la Ejecutiva inmediatamente posterior a esas elecciones” y solo después defendió el ‘no es no’. Además, rechazan lecciones de aquellos “a los que no votan ni en su pueblo” y critican la intervención de ministros en el Comité Federal, una práctica que consideran contraria a la tradición del partido.
Durante el Comité, la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, se sumó a García-Page como única voz discrepante. Tanto la ‘número dos’ del PSOE y secretaria general de los socialistas andaluces, María Jesús Montero, como el ministro y líder en Madrid, Óscar López, respondieron directamente a los reproches de Page, acusándole de “remar en contra de los intereses de su partido y jugar a favor de la oposición con sus planteamientos”.
A pesar de las tensiones, la mayoría de los intervinientes se alinearon con la dirección actual y dejaron la decisión sobre un posible adelanto electoral en manos de Sánchez, subrayando que es una prerrogativa exclusiva del presidente. Según fuentes consultadas, nadie más pidió la convocatoria anticipada de las generales antes de las municipales y autonómicas de mayo de 2027, aunque desde una federación se admitió que sería preferible celebrarlas antes, entre enero y abril.
En cuanto a los casos de corrupción, solo García-Page mencionó explícitamente el ‘caso Leire Díez’ y pidió que el PSOE se querelle contra ella. El resto de intervenciones se limitaron a expresar repulsa por los manejos de anteriores secretarios de Organización, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, aunque sin citarlos directamente.
Por otro lado, varios miembros del Comité Federal mostraron su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y defendieron el respeto a la presunción de inocencia, aunque no hubo menciones a las joyas encontradas por la Guardia Civil en su despacho, cuyo origen sigue sin aclararse.
El Comité aprobó por unanimidad el calendario de elecciones primarias para las autonómicas y municipales, ofreciendo tres posibles fechas a los territorios: julio, septiembre y noviembre. También se dio luz verde a la aplicación plena de las 13 medidas anticorrupción y de control interno anunciadas hace un año.
