El PSOE y Frente Amplio concurrirán juntos al Senado en las cinco provincias de Castilla-La Mancha en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, dentro de un acuerdo estatal que permitirá a distintas formaciones de izquierda presentar candidaturas comunes en 47 circunscripciones. Sin embargo, esa unidad no se trasladará al Congreso de los Diputados, donde los socialistas competirán por separado y Frente Amplio y Podemos tampoco han conseguido alcanzar un pacto electoral en la comunidad autónoma.
La situación refleja las diferencias entre las estrategias de los partidos progresistas para ambas cámaras. Mientras que en el Senado han conseguido articular una alianza bajo la denominación Senado de Progreso, en el Congreso la fragmentación electoral seguirá siendo la tónica dominante en Castilla-La Mancha y buena parte de España.
El acuerdo quedó cerrado antes de que finalizara, a medianoche del viernes 16 de octubre, el plazo para registrar las coaliciones electorales que concurrirán a los comicios generales.
Una candidatura conjunta al Senado en las cinco provincias de Castilla-La Mancha
El pacto entre el PSOE y las formaciones integradas en Frente Amplio permitirá presentar candidaturas conjuntas al Senado en Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo.
La alianza estatal incluye a organizaciones como Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Más Madrid, además de otras formaciones territoriales que participan en distintos acuerdos electorales.
El objetivo de esta estrategia es concentrar el voto progresista en las elecciones a la Cámara Alta, donde el sistema electoral permite a los ciudadanos votar directamente a candidatos individuales y favorece habitualmente a las formaciones que consiguen reunir un mayor respaldo.
La presentación de candidaturas conjuntas busca evitar que la competencia entre partidos ideológicamente próximos disperse los votos y reduzca sus posibilidades de obtener representación.
Desde el PSOE han calificado el acuerdo de «histórico» y han defendido que responde a la necesidad de unir fuerzas frente a PP y Vox.
Por su parte, Frente Amplio ha destacado que la alianza pretende recuperar el papel del Senado como cámara de representación territorial y convertirlo en un espacio de cooperación entre comunidades autónomas.
Frente Amplio y Podemos no logran un acuerdo para el Congreso en Castilla-La Mancha
La unidad alcanzada para el Senado contrasta con la situación de las candidaturas al Congreso de los Diputados.
En Castilla-La Mancha, Frente Amplio y Podemos concurrirán por separado, después de que ambas organizaciones no hayan conseguido cerrar un acuerdo antes de que expirara el plazo legal para registrar coaliciones.
A estas candidaturas se sumará la del PSOE, que se presentará en solitario al Congreso, como hará en el conjunto de España.
Esta división tendrá especial relevancia en una comunidad autónoma como Castilla-La Mancha, donde las cinco provincias constituyen circunscripciones electorales independientes y el número de diputados que se reparte en cada una es limitado.
En las provincias que eligen menos diputados, el sistema electoral dificulta especialmente la obtención de escaños para las candidaturas con menor porcentaje de voto. Por tanto, la competencia entre distintas listas de izquierda puede influir en sus posibilidades de representación parlamentaria.
La ausencia de un acuerdo entre Frente Amplio y Podemos deja así un escenario electoral diferente al del Senado, donde ambas estrategias no coinciden y los socialistas sí han conseguido cerrar una alianza con el espacio político de Frente Amplio.
El acuerdo al Senado alcanza 47 circunscripciones en toda España
El pacto anunciado por el PSOE y las fuerzas de izquierda se extenderá a 47 circunscripciones electorales, con acuerdos en 43 provincias y otras cuatro circunscripciones insulares de Baleares.
La candidatura común se presentará bajo la denominación Senado de Progreso y contará con distintas organizaciones políticas en función de los territorios.
Entre los acuerdos específicos destaca el alcanzado en Baleares entre PSOE, Més, Izquierda Unida y Movimiento Sumar para concurrir conjuntamente al Senado en las cuatro islas.
También se han cerrado pactos en comunidades como Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia, Navarra, País Vasco, La Rioja y la Comunidad Valenciana.
En Canarias, el acuerdo para la Cámara Alta incluye la circunscripción de La Gomera.
Los socialistas han defendido que esta colaboración supone un ejercicio de responsabilidad política y han reivindicado la necesidad de «sumar fuerzas» para ampliar la representación progresista en las instituciones.
Canarias y Comunidad Valenciana, las excepciones a la división entre Frente Amplio y Podemos
Mientras que la unidad al Senado se ha extendido por prácticamente toda España, Frente Amplio y Podemos solo han conseguido alcanzar acuerdos para concurrir juntos al Congreso en Canarias y la Comunidad Valenciana.
En Canarias, las principales formaciones situadas a la izquierda del PSOE, con la excepción de Drago, participarán en una candidatura denominada Unidad del Pueblo Canario, fruto del acuerdo entre Nueva Canarias-Bloque Canarista, Podemos, Izquierda Unida y Movimiento Sumar.
En la Comunidad Valenciana, Compromís encabezará una coalición que también integra a Esquerra Unida del País Valencià, Podem y Esquerra Republicana del País Valencià, bajo la denominación Compromís-Front Valencià.
En el resto de territorios, las diferencias entre las organizaciones de izquierda han impedido alcanzar pactos equivalentes para el Congreso.
En Madrid, por ejemplo, Frente Amplio presentará una candidatura encabezada por Emilio Delgado, de Más Madrid, mientras que Podemos concurrirá con Irene Montero como cabeza de lista.
También en Cataluña habrá distintas opciones electorales, con una candidatura de Frente Amplio liderada por los comunes y Ada Colau como candidata a la Presidencia del Gobierno, mientras que Podemos ha alcanzado un acuerdo con ERC para integrar representantes independientes en sus listas al Congreso.
El escenario resultante deja dos estrategias electorales claramente diferenciadas para el 29 de noviembre: una amplia alianza progresista para el Senado y una mayor fragmentación de candidaturas para el Congreso.
En Castilla-La Mancha, esta diferencia se traducirá en una candidatura compartida por PSOE y Frente Amplio a la Cámara Alta, mientras que en las elecciones al Congreso los votantes encontrarán papeletas separadas de PSOE, Frente Amplio y Podemos.
