La crisis de Ceuta ha marcado este jueves el pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha, hasta el punto de desplazar buena parte del debate previsto sobre la política del Gobierno regional en materia de centros y hogares públicos de atención a menores.
La mayor tensión se ha producido durante la intervención de la portavoz del PP, Carolina Agudo, que ha dedicado su turno a criticar la gestión del Gobierno central en Ceuta y la posición del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, pese a que el punto del orden del día estaba centrado en el sistema regional de protección a la infancia.
Agudo ha acusado a García-Page de haber vetado un debate específico sobre Ceuta en las Cortes, de intentar «boicotear» las concentraciones de apoyo convocadas por la FEMP y de «tragar» con las políticas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. También ha reprochado a alcaldes socialistas su ausencia en algunas de las concentraciones celebradas este miércoles.
La intervención ha provocado la reacción del presidente de las Cortes, Pablo Bellido, que ha llamado la atención a la diputada por no abordar el asunto que se estaba debatiendo.
«Es la primera vez que un grupo elude por completo el objeto de un debate que él mismo ha planteado», ha señalado Bellido. El presidente de la Cámara ha permitido continuar la intervención «con carácter excepcional», pero ha advertido de que no volverá a admitir una situación similar.
El enfrentamiento político por Ceuta se ha producido dentro de un debate en el que Vox ha reclamado información detallada sobre la situación de los centros de protección de menores de Castilla-La Mancha y ha reiterado su oposición a que la comunidad asuma un nuevo reparto de menores extranjeros no acompañados.
Su portavoz, Luis Blázquez, ha pedido conocer las plazas ocupadas y disponibles, el personal existente, los tiempos medios de estancia y las incidencias laborales. También ha puesto el foco en la situación de los jóvenes tutelados cuando cumplen 18 años y ha recordado que la propia Consejería ha reconocido que el sistema se encuentra «sobreocupado y tensionado».
Desde el PSOE, José Antonio Contreras ha defendido el modelo regional de protección a la infancia, basado en hogares pequeños frente a grandes centros y en el impulso del acogimiento familiar.
La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha intervenido para defender como un «éxito» el sistema regional y ha situado en 1.205 el número de menores tutelados a 2 de septiembre, más de la mitad de ellos en acogimiento familiar. También ha reprochado al PP haber utilizado un debate sobre infancia para hacer «política nacional».
La sesión ha terminado con la votación de las propuestas presentadas por Vox y PSOE sobre el asunto. Únicamente ha salido adelante la resolución socialista, gracias a la mayoría absoluta del PSOE en las Cortes de Castilla-La Mancha.




