El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha situado el encarecimiento de los combustibles y los fertilizantes entre los principales problemas que atraviesan actualmente agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha y ha responsabilizado de esta situación a la política internacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Martínez Lizán se ha pronunciado este martes después de la tractorada convocada por Asaja en Toledo. A su juicio, el «verdadero caballo de batalla» para el sector es el incremento de unos costes de producción que están afectando directamente a la rentabilidad de las explotaciones.
El consejero ha vinculado este encarecimiento a las consecuencias internacionales de la política estadounidense en Irán y ha señalado a Trump como responsable de una situación que, según sostiene, ha marcado «un antes y un después» en los costes.
Martínez Lizán también ha trasladado este asunto al terreno político español. Ha criticado a los partidos que, según sus palabras, han «vitoreado» las actuaciones de Trump y ha considerado que un eventual Gobierno de PP y Vox no beneficiaría al sector agrario. Se trata de una valoración política realizada por el consejero en el contexto abierto por las elecciones generales.
Frente a las reivindicaciones planteadas por el campo, Martínez Lizán ha asegurado que el Gobierno de Castilla-La Mancha trabaja en cuestiones como la reducción de la burocracia, los problemas provocados por la fauna silvestre, las condiciones para realizar la siega durante los periodos de riesgo de incendios y las dificultades de acceso al agua.
El responsable regional de Agricultura ha reconocido que el sector afronta «muchos problemas», pero ha defendido que la Junta mantiene conversaciones y negociaciones para intentar alcanzar acuerdos que permitan continuar desarrollando la actividad agrícola y ganadera.
