La Junta y los municipios ribereños exigen acelerar el cambio de las reglas del trasvase tras aprobarse uno nuevo

La Junta califica de “tristeza” el nuevo envío automático desde Entrepeñas y Buendía, mientras los Ribereños reclaman transparencia sobre el agua almacenada en la cuenca receptora

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La aprobación de un nuevo trasvase de 120 hectómetros cúbicos desde la cabecera del Tajo al Segura para los meses de junio y julio ha vuelto a provocar críticas tanto del Gobierno de Castilla-La Mancha como de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, que coinciden en reclamar al Ministerio para la Transición Ecológica una modificación urgente de las reglas de explotación del acueducto.

El envío, autorizado de forma automática al encontrarse los embalses de cabecera en nivel 1, contempla el trasvase de 60 hectómetros cúbicos mensuales durante los dos próximos meses.

La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha considerado que la decisión supone una “tristeza” porque se basa en una situación hidrológica excepcional que, a su juicio, no garantiza la disponibilidad futura de recursos hídricos.

“Es buena noticia que estemos en nivel 1 porque quiere decir que hay agua en los embalses, pero precisamente como hay agua, lo que hay que hacer es preservarla”, ha señalado Gómez, quien ha recordado que estos recursos son fundamentales para el abastecimiento de Castilla-La Mancha, Madrid, Extremadura, Portugal y otras cuencas hidrográficas.

La consejera ha insistido en que el Ministerio debe modificar cuanto antes las reglas de explotación para adaptarlas a las sentencias judiciales y a la planificación hidrológica aprobada en 2023. En este sentido, ha lamentado la “incertidumbre e insatisfacción” que genera la falta de avances y ha recordado que el Gobierno regional mantiene una demanda ante la Audiencia Nacional para exigir esos cambios.

Los Ribereños reclaman nuevas reglas tras dos años de espera

En la misma línea se ha pronunciado la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, que ha pedido acelerar una reforma que acumula ya dos años de retraso.

El presidente de la asociación, Borja Castro, ha señalado que mientras no entren en vigor las nuevas normas, el trasvase seguirá funcionando con una regulación anterior que no refleja la realidad ambiental y legal actual del río Tajo.

“Se vuelve a aprobar un trasvase de manera automática porque seguimos teniendo unas reglas de explotación pendientes de actualizar. La consecuencia es clara: se sigue trasvasando más agua de la que debería enviarse con esas nuevas reglas”, ha afirmado.

Castro considera que las recientes resoluciones judiciales que avalan la planificación hidrológica del Tajo refuerzan la necesidad de aprobar cuanto antes el nuevo marco regulador. “Creemos que ha llegado el momento de aprobar las nuevas reglas de explotación y cumplir con la ley y con la justicia”, ha añadido.

Preocupación por el verano en la cabecera

Los municipios ribereños también han advertido de que los próximos meses serán especialmente delicados para los embalses de Entrepeñas y Buendía, ya que el sistema podría oscilar entre los niveles 1 y 2 en función de las salidas de agua destinadas a garantizar los caudales ecológicos del Tajo.

Según explican, si esas aportaciones al río se ajustan plenamente a las exigencias ambientales en Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina, el sistema podría descender a nivel 2, limitando el trasvase a 27 hectómetros cúbicos mensuales. Sin embargo, si las salidas se reducen al mínimo, los embalses podrían mantenerse en nivel 1 y permitir derivaciones de hasta 60 hectómetros cúbicos al mes.

Piden una auditoría sobre el agua almacenada en el Segura

Otro de los asuntos que preocupa a los Ribereños es la cantidad real de agua procedente del Tajo que permanece almacenada en la cuenca del Segura.

La asociación asegura que existen discrepancias entre los datos de la Confederación Hidrográfica del Segura, que cifra esas reservas en 277 hectómetros cúbicos, y los informes del CEDEX, que hablan de 130 hectómetros cúbicos.

“Queremos saber los números reales del agua del Tajo que está almacenada en el Segura. Se va a trasvasar este año aproximadamente el doble de las necesidades de regadío y abastecimiento de la cuenca receptora, y lo mínimo que puede exigirse es transparencia”, ha reclamado el técnico de la asociación, Miguel Ángel Sánchez.

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