Castilla-La Mancha contará con 47,1 millones de euros adicionales para reforzar el sistema de atención a la dependencia, después de que el Gobierno de España haya aprobado la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad, que incluye un incremento de la financiación estatal.
La portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, ha valorado positivamente esta medida, al considerar que permitirá mejorar la atención a las personas en situación de dependencia, apoyar a sus familias y reforzar el trabajo de los profesionales y entidades que prestan estos servicios.
La reforma incorpora el compromiso de que el Estado financie el 50 % del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, una reivindicación que, según el Ejecutivo castellanomanchego, llevaba años reclamando la comunidad autónoma.
Padilla también ha criticado la abstención del Partido Popular durante la tramitación de la norma, al considerar que permitió la llegada de más recursos económicos, pero no respaldó las modificaciones legales que amplían los derechos de las personas dependientes y con discapacidad.
Castilla-La Mancha mantiene su postura sobre la financiación autonómica
Por otro lado, la portavoz regional ha reiterado que Castilla-La Mancha seguirá defendiendo un modelo de financiación autonómica basado en la igualdad entre comunidades.
Padilla ha insistido en que el Gobierno regional considera que el nuevo sistema debe negociarse de forma conjunta con todas las autonomías y no mediante acuerdos con un único partido político o una sola comunidad autónoma.
En este sentido, ha asegurado que el Ejecutivo castellanomanchego mantendrá su defensa de un reparto de recursos que garantice la igualdad en la financiación de los servicios públicos en todo el país.
