Asaja Castilla-La Mancha ha decidido abandonar el Consejo Asesor de Medio Ambiente (CAMA) en protesta por la tramitación de una modificación de la Ley de Montes y Gestión Forestal Sostenible de Castilla-La Mancha que, según denuncia la organización agraria, podría introducir nuevas restricciones a las labores agrícolas durante los episodios de elevado riesgo de incendios.
La organización había solicitado a la Junta que retirase del orden del día de la reunión prevista para este lunes la propuesta de modificación de la Ley 3/2008. Su intención, según explica, era disponer de más tiempo para estudiar sus consecuencias y abordar previamente su contenido con las organizaciones profesionales agrarias.
Al no ser atendida la petición, el presidente regional de Asaja, José María Fresneda, y su vicepresidente, Juan José Laso, han abandonado el órgano asesor como muestra de rechazo a la forma en la que se está desarrollando el proceso.
El principal motivo de preocupación para Asaja es que, según su interpretación de la propuesta, se pretende introducir por ley una prohibición expresa y automática de las labores agrícolas, incluida la cosecha, cuando el Índice de Propagación Potencial (IPP) se encuentre en nivel naranja o rojo.
La organización sostiene que este planteamiento va más allá de lo establecido en la normativa estatal. Asaja recuerda que la Ley de Montes nacional fue modificada en 2022 y defiende que corresponde a los planes autonómicos de prevención concretar las limitaciones, usos y actividades permitidas durante las situaciones de mayor riesgo.
Según la organización agraria, trasladar estas restricciones directamente a la ley autonómica eliminaría la posibilidad de establecer mediante los planes de prevención un tratamiento específico para las labores agrícolas y las campañas de cosecha en función de sus características.
Asaja advierte de que una prohibición de estas características podría tener «consecuencias extraordinariamente graves» para las explotaciones, especialmente las dedicadas a cereales y otros cultivos herbáceos, debido a que las labores de cosecha deben realizarse dentro de periodos concretos.
«El agricultor sigue estando en el punto de mira de la Consejería de Desarrollo Sostenible. No podemos participar en un órgano en el que se pretende avanzar en una modificación de estas características sin haber escuchado previamente al sector y sin haber estudiado suficientemente sus consecuencias», ha afirmado Fresneda.
La organización asegura que comparte la necesidad de adoptar medidas eficaces para prevenir los incendios forestales, pero reclama que cualquier regulación sea proporcionada, esté justificada técnicamente y resulte compatible con el desarrollo de la actividad agraria.
Asaja Castilla-La Mancha pide ahora a la Junta que abra un proceso de diálogo con el sector agrario antes de continuar la tramitación de la modificación. La organización considera que la actuación seguida hasta ahora evidencia una falta de diálogo ante una medida que, de aprobarse en los términos que denuncia, tendría efectos directos sobre numerosas explotaciones de la región.



