La plataforma ciudadana Stop Biometano Pedro Muñoz ha vuelto a mostrar su rechazo al proyecto de una planta de tratamiento de residuos líquidos prevista en el municipio y ha reclamado nuevas explicaciones al alcalde, Alberto Lara, sobre sus dimensiones, el origen de los residuos y los posibles beneficios que tendría para la localidad.
Representantes del colectivo asistieron el pasado viernes a la comparecencia ofrecida por el alcalde junto al ingeniero de la empresa promotora, Antonio Castro, y el arquitecto municipal, Arturo Álvarez. El encuentro se celebró después de que el Pleno municipal aprobara una moción reclamando explicaciones públicas sobre el proyecto.
La plataforma considera insuficientes las respuestas ofrecidas y cuestiona especialmente las dimensiones de la instalación. Según sus cálculos, la planta ocuparía una superficie equivalente a unos 16 campos de fútbol y tendría una capacidad de almacenamiento que comparan con 28 piscinas olímpicas.
Dudas sobre el origen de los residuos
Durante el turno de preguntas, el coordinador de Stop Biometano, Tomás García, planteó dudas sobre la relación de la instalación con determinados residuos derivados de procesos anaeróbicos.
García preguntó por qué se desvincula el proyecto de las instalaciones de biogás cuando, según la documentación de la empresa citada por la plataforma, entre los materiales que podría tratar figuran “licores del tratamiento anaeróbico de residuos municipales”.
El ingeniero de la empresa, Antonio Castro, señaló durante la comparecencia que la planta estaría orientada principalmente al tratamiento de lixiviados procedentes de vertederos de Castilla-La Mancha, aunque reconoció que “el excedente podría venir de otras regiones”.
Por razones logísticas, añadió, “hay más posibilidades de que vengan de Madrid”.
La portavoz de Stop Biometano, Noelia Salido, cuestionó precisamente que se utilice el concepto de “economía circular” si parte de los residuos tratados pueden proceder de fuera de Pedro Muñoz e incluso de otra comunidad autónoma.
La plataforma sostiene que en la documentación presentada por la promotora ante la Junta se contempla la posibilidad de valorizar residuos procedentes de territorios cercanos, entre ellos la Comunidad de Madrid.
Críticas al procedimiento de la licencia
Tomás García preguntó también por la tramitación de la licencia de obras y señaló que, según el colectivo, fue concedida diez días después de que vecinos detectaran los primeros movimientos de tierra.
Durante la comparecencia, el arquitecto municipal, Arturo Álvarez, afirmó que “el 80 por ciento de las que se piden se empiezan antes de tener la licencia de obras”, una situación que calificó como un “mal absolutamente generalizado” en el municipio.
El alcalde, Alberto Lara, defendió por su parte la concesión de la licencia mediante decreto y señaló que existen otros precedentes similares en el Ayuntamiento, citando como ejemplos “la licencia de un bar” o “la actividad de un gimnasio”.
La plataforma también ha expresado sus dudas sobre la trayectoria de la empresa promotora y ha reclamado mayor información sobre su experiencia en el sector.
“¿Dónde está el interés local?”
Stop Biometano considera que las explicaciones ofrecidas hasta ahora no aclaran suficientemente qué beneficios obtendría Pedro Muñoz con el proyecto.
El colectivo reclama al alcalde que cumpla los acuerdos incluidos en la moción aprobada por el Pleno municipal, entre ellos facilitar a los vecinos la documentación disponible sobre la planta y actuar, dentro de las competencias municipales, si se hubieran producido actuaciones sin la correspondiente autorización.
La plataforma concluye preguntándose “dónde ve el alcalde el interés local” en una instalación que, según sostiene, podría recibir residuos procedentes de fuera del municipio y a la que los agricultores de Pedro Muñoz no podrían llevar sus propios desechos.



