Los hogares acogidos a la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas verán limitada la subida de su factura en los próximos meses, aunque la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que el coste que no se cobre ahora tendrá que recuperarse posteriormente.
Según los cálculos de la organización, el componente energético utilizado para determinar la TUR habría experimentado entre octubre y diciembre de 2026 un incremento cercano al 100 % debido a la evolución de los mercados energéticos. Si se hubiese trasladado íntegramente a los consumidores, el precio final habría aumentado alrededor de tres céntimos por kilovatio hora.
Para un hogar con un consumo anual de 9.000 kWh, OCU estima que esa subida habría llevado la factura anual hasta aproximadamente 900 euros.
El mecanismo aprobado por el Gobierno limita temporalmente el incremento al 35 % en octubre de 2026 y al 15 % en enero de 2027. De esta manera, el impacto inmediato quedaría en aproximadamente un céntimo por kilovatio hora y la factura anual rondaría los 700 euros para un hogar con ese mismo consumo.
OCU insiste, sin embargo, en que esto supone un aplazamiento y no una eliminación del coste. La organización señala que en abril de 2027 la TUR volverá a calcularse mediante la metodología ordinaria y que para entonces se habrá acumulado una deuda con las comercializadoras de referencia, incluidos los intereses, que deberá recuperarse a través de la propia tarifa.
La organización también alerta de una consecuencia para quienes quieran abandonar la TUR y contratar una oferta del mercado libre. Según explica, los consumidores que cambien antes de que se haya recuperado completamente la deuda tendrán que asumir la parte pendiente que les corresponda. OCU considera que esta situación puede dificultar la comparación de ofertas y generar un efecto similar al de una permanencia.
Ante esta situación, la organización reclama que el coste generado por la limitación temporal de la tarifa sea asumido mediante una partida específica en los Presupuestos Generales del Estado, en lugar de trasladarse posteriormente a los consumidores de la TUR.
OCU también critica que las posibles rebajas fiscales se hayan aplazado hasta noviembre. Su aplicación durante noviembre y diciembre dependerá de determinados indicadores de inflación. Si se cumplen las condiciones previstas, podrían incluir una reducción del IVA de la electricidad del 21 % al 10 % para suministros de hasta 10 kW de potencia contratada, una bajada del impuesto especial sobre la electricidad hasta el 0,5 % y una rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos.
