El coste de la vida vuelve a subir en Castilla-La Mancha. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en julio en el 3,6 % interanual, cinco décimas por encima de la tasa registrada en junio, según los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Esto significa que los precios son, de media, un 3,6 % más altos que hace un año. Solo durante julio aumentaron un 0,2 %, mientras que desde comienzos de 2026 acumulan un incremento del 2,5 %.
Entre los gastos que más se han encarecido para los hogares castellanomanchegos destacan la vivienda, el agua, la electricidad, el gas y otros combustibles, cuyos precios son un 7,3 % superiores a los de julio de 2025.
El transporte registra también una subida interanual del 7,3 %, mientras que los restaurantes y servicios de alojamiento cuestan un 3,7 % más y los seguros y servicios financieros, un 3,6 % más.
Los alimentos suben un 0,7 %
La subida es más moderada en la cesta de la compra. Los alimentos y bebidas no alcohólicas cuestan un 0,7 % más que hace un año, tres décimas menos que la tasa interanual registrada el mes anterior.
Los precios de las actividades recreativas, deportivas y culturales han aumentado un 1,5 %, el mismo porcentaje que los muebles, artículos del hogar y productos para su mantenimiento.
Por su parte, el grupo de información y comunicaciones registra un incremento interanual del 2 %.
Castilla-La Mancha iguala la inflación nacional
La inflación de Castilla-La Mancha, situada en el 3,6 %, coincide con la media española. En el conjunto del país, los precios aumentaron un 0,3 % respecto a junio y la tasa interanual avanzó cuatro décimas.
Cantabria cerró julio con la inflación más elevada, un 4,3 %, seguida de Galicia, con un 4,1 %, y Baleares, con un 3,9 %. Las tasas más bajas correspondieron a Extremadura, con un 3 %; Asturias, con un 3,1 %; y La Rioja, con un 3,2 %.



