El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro afronta este fin de semana una programación con propuestas que combinan teatro, circo, cine y actividades inclusivas para demostrar la capacidad de los clásicos de dialogar con los grandes desafíos de la sociedad actual.
La directora del festival, Irene Pardo, en declaraciones este sábado a EFE, ha señalado que entre las citas destacadas figura el regreso de «De ida y vuelta», dentro de Plataforma Corral, una de las iniciativas de creación impulsadas por el propio festival; la representación de «La vengadora de las mujeres»; el espectáculo de circo «Mute», que volverá a llenar de artes escénicas la Plaza Mayor, y una nueva edición de «Acariciar un verso», organizada junto a la ONCE y Fundación ONCE para acercar la poesía del Siglo de Oro a personas con discapacidad visual mediante la lectura en braille y la audiodescripción en directo.
La programación incluirá también la proyección de la película «El cautivo», producida por Netflix, acompañada de un coloquio con la participación del actor Miguel Rellán.
Pardo ha vuelto a defender un modelo de certamen que va más allá de la exhibición de espectáculos y que sea capaz de generar nuevas producciones y abrir espacios de reflexión sobre la realidad contemporánea.
«Este modelo de festival está contando que es posible desde un festival público apoyar la producción», ha afirmado la directora, quien ha asegurado que, tras varios años impulsando proyectos desde las residencias artísticas, el objetivo pasa ahora por reforzar esa capacidad creadora.
«Llevo tres o cuatro años diciendo: si no podemos producir, vamos a seducir. Bueno, pues ya no quiero seducir más, quiero producir con recursos y con los artistas, que hay mucho talento para hablar del Siglo de Oro», ha señalado.
Pardo ha destacado también el carácter inclusivo de iniciativas como «Acariciar un verso», que, según ha explicado, pretende «sincronizar nuestras capacidades y nuestras discapacidades» mediante un formato que combina interpretación, música y accesibilidad.
La directora ha subrayado además que las propuestas del fin de semana abordan cuestiones plenamente actuales como la exclusión, la identidad o las consecuencias de los conflictos bélicos.
En este sentido, ha defendido que los textos clásicos siguen siendo una herramienta para comprender el presente porque «los clásicos están siendo entendidos, reinterpretados y resignificados por la mirada contemporánea de creadores comprometidísimos con su tiempo».
«El teatro, las artes escénicas, el arte en vivo, nada más y nada menos que porque lo hacemos encontrándonos las personas, puede ser también el motor para tratar de transformar una realidad que se nos está quedando un poco angustiosa», ha concluido.
