La 45 edición de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (FARCAMA) ha abierto este miércoles sus puertas con 156 artesanos y artesanas, de los que 81 proceden de la región. La cita se desarrollará durante seis días y reúne directamente a más de medio centenar de oficios y actividades artesanas.
La feria cuenta también con una representación internacional formada por 25 profesionales procedentes de siete países, además de espacios dedicados a algunas de las técnicas más características de Castilla-La Mancha, como el damasquinado, declarado Bien de Interés Cultural en la región.
Entre las novedades figura un espacio de networking concebido para que los profesionales puedan establecer contactos con sectores como el turismo, la hostelería y la restauración. El objetivo es generar nuevas oportunidades comerciales que permitan que la actividad vinculada a FARCAMA vaya más allá de los días de celebración de la feria.
La programación también presta atención al relevo generacional y a la difusión de los oficios. Participan alumnos de las Escuelas de Arte de Toledo y Talavera de la Reina, mientras que los talleres didácticos organizados con motivo de esta edición han contado ya con más de 1.500 escolares de las cinco provincias.
La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha destacado durante la inauguración que los artesanos son «los grandes protagonistas» de una feria que, después de 45 ediciones, considera «un elemento identitario de nuestra región».
FARCAMA reservará además un espacio para reconocer la trayectoria de sus profesionales. El viernes 9 de octubre se entregarán los reconocimientos de esta edición y los Premios Regionales de Artesanía.
La Medalla al Mérito Artesano será para Rafael Cebrián, alfarero de La Roda que continúa trabajando en el torno con más de 90 años. También habrá reconocimientos póstumos para Juan Manuel Escobar y Eustaquio Rosa.
