La campaña de melón y sandía en Castilla-La Mancha termina con un balance negativo para los agricultores, pese a que toda la producción ha podido comercializarse y la calidad del producto ha sido elevada. El exceso de oferta ha mantenido los precios por debajo del umbral de rentabilidad durante buena parte de la temporada y el sector plantea reducir la superficie cultivada de cara al próximo año.
Así se puso de manifiesto durante la última sesión de la campaña de la Lonja del Melón y la Sandía de Castilla-La Mancha, celebrada en las instalaciones de Mercomancha, en Manzanares. En el encuentro participaron la concejala de Agricultura del Ayuntamiento de Manzanares, Isabel Díaz Benito; el presidente de la Mesa de Melón y Sandía de la Lonja de Castilla-La Mancha y presidente de Mercomancha, Antonio Atienza; el representante del sector productor Ramón Lara Sánchez; y la secretaria general de ASAJA Ciudad Real, Lola Ruiz de la Hermosa.
Antonio Atienza fue claro al valorar los resultados económicos de la campaña. «El balance no tengo más remedio que decir que ha sido negativo», afirmó. Según explicó, los agricultores han podido cubrir parte de los costes, pero las explotaciones no han obtenido una rentabilidad suficiente.
La situación, no obstante, ha mejorado respecto a 2025. Atienza recordó que el pasado año parte de la producción no pudo comercializarse, mientras que en esta campaña «se ha comercializado todo».
El principal problema ha sido el desequilibrio entre oferta y demanda. Según explicó, a partir del 15 de septiembre, cuando apenas quedaba alrededor de un 10% de la producción, los precios alcanzaron entre 0,50 y 0,70 euros por kilo, niveles que sí permiten cubrir costes y obtener beneficios.
«Cuando la oferta supera la demanda en las cantidades que la ha superado, los mercados regulan», señaló Atienza, quien recordó además que el carácter perecedero del producto deja poco margen al agricultor para esperar mejores precios.
Los precios medios ponderados manejados por la Mesa se han situado en torno a 0,19 euros por kilo para el melón y 0,21 euros para la sandía, mientras que el umbral de rentabilidad se situaría aproximadamente en los 0,30 euros por kilo.
Más de medio millón de toneladas en dos meses y medio
Las cifras aportadas durante la jornada muestran el elevado volumen de producto que debe absorber el mercado en un periodo muy corto. Castilla-La Mancha cuenta con unas 4.000 hectáreas de sandía, con un rendimiento medio estimado de 70 toneladas por hectárea, lo que supone unas 280.000 toneladas.
En el caso del melón, las aproximadamente 6.000 hectáreas cultivadas, con una media de 40 toneladas por hectárea, representarían otras 240.000 toneladas.
En conjunto, el sector tiene que comercializar más de 500.000 toneladas entre mediados de julio y finales de septiembre.
Ante este escenario, Atienza considera necesario ajustar las plantaciones. Su propuesta pasa por reducir «por lo menos mil hectáreas de melón y otras 500 o 600 de sandía» para intentar equilibrar la oferta con la demanda.
«El agricultor lleva dos años que no gana dinero», advirtió. A su juicio, una menor producción permitiría reducir costes y mejorar las posibilidades de alcanzar precios rentables.
La sandía resiste mejor que el melón
La sandía ha tenido un comportamiento algo mejor que el melón durante la campaña y su producción ya supera a la del melón en Castilla-La Mancha.
Respecto a las exportaciones, Atienza estimó que entre un 40% y un 50% de la producción regional de sandía podría haber salido a mercados exteriores, aunque precisó que todavía no se dispone de cifras definitivas específicas de Castilla-La Mancha.
El clima tampoco ha sido responsable de los malos resultados económicos. Las temperaturas elevadas de julio, agosto y septiembre han favorecido el consumo. «El tiempo ha sido muy favorable», señaló Atienza, quien resumió el principal problema de la campaña en una frase: «Nos hemos pasado en producción».
Tampoco se ha detectado durante los meses centrales del verano una incidencia significativa de producto procedente de terceros países. Sí se produjo un solapamiento con las campañas de Murcia y Andalucía, especialmente por el retraso de algunas producciones murcianas y el adelanto de la campaña manchega.
Atienza planteó también la diversificación varietal como una posibilidad para mejorar la comercialización. Actualmente, alrededor del 80% del melón cultivado en la zona corresponde a piel de sapo, mientras que variedades como Galia, Cantalupo o Charentais cuentan con una mayor orientación hacia la exportación y esta campaña han conseguido mejores precios.
Los productores piden «mucha prudencia»
Ramón Lara Sánchez, presidente de la cooperativa Entrevío y representante del sector productor, coincidió en que la campaña ha sido difícil.
«Los productores no estamos contentos, ha sido un año muy difícil», afirmó. Lara recordó que los agricultores encadenan dos campañas negativas y reclamó «mucha prudencia a la hora de plantar».
También señaló el incremento de la competencia procedente de otras regiones productoras y los problemas que se generan cuando las campañas se solapan en el mercado.
A su juicio, la reducción de superficie podría acabar produciéndose por las propias pérdidas acumuladas. «Por desgracia, la regulación va a venir por medio del dinero, del bolsillo», señaló.
ASAJA pide planificación y cumplimiento de la cadena alimentaria
La secretaria general de ASAJA Ciudad Real, Lola Ruiz de la Hermosa, calificó igualmente la campaña como «muy irregular» y alertó de las dificultades que atraviesan los productores después de dos años con pérdidas.
Desde la organización agraria reclamaron una mayor planificación de las próximas plantaciones y tratar de asegurar previamente las ventas. «No se pueden seguir permitiendo más años perdiendo dinero», señaló Ruiz de la Hermosa.
ASAJA insistió además en el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria para proteger al productor, al que considera el eslabón más débil, y pidió a la Administración que actúe cuando se detecten incumplimientos.
Durante su intervención, Ruiz de la Hermosa abordó también el incremento de los costes de producción, especialmente del gasóleo, y calificó de insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno.
«Estamos en una situación insostenible», afirmó, al explicar que algunos agricultores se están planteando reducir sus siembras a lo imprescindible para cumplir con las exigencias de la PAC.
Manzanares reivindica el peso económico del sector
La concejala de Agricultura del Ayuntamiento de Manzanares, Isabel Díaz Benito, destacó por su parte la importancia económica del cultivo y la comercialización del melón y la sandía para la localidad y su comarca.
«Manzanares vuelve a ser un punto estratégico en la industria agroalimentaria», afirmó, destacando la presencia de empresas punteras y la calidad del producto cultivado en la zona.
Díaz Benito recordó que se trata de un sector que genera «millones en riqueza, en empleo y en desarrollo» y trasladó el apoyo del Ayuntamiento de Manzanares a agricultores y empresas.
La campaña termina así con una elevada producción y una calidad valorada positivamente por el sector, pero con unos precios que durante buena parte del verano no han permitido alcanzar la rentabilidad. Productores y comercializadores coinciden ahora en la necesidad de ajustar la superficie cultivada y mejorar la planificación para evitar un tercer año consecutivo de pérdidas.

