domingo, 19 abril, 2026

Tomelloso arranca su Romería 2026 con un pregón emocionante en un auditorio López Torres abarrotado

Bernabé Blanco apeló a la paciencia, la familia y la devoción a la Virgen de las Viñas en una velada que también distinguió a José María González Mezcua como mayoral y que culminó con la actuación de Hakuna

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El auditorio del Museo López Torres se llenó este sábado hasta colgar el cartel de aforo completo para acoger el pregón con el que Tomelloso ha abierto oficialmente la Romería 2026 en honor a la Virgen de las Viñas. Fue una noche de emoción contenida, de sentimiento compartido y de reafirmación colectiva de una de las celebraciones más queridas de la ciudad, en un acto al que asistieron miembros de la Hermandad, el alcalde Javier Navarro, integrantes de la corporación municipal, además de familiares y amigos del pregonero y del mayoral.

Conducido por Pedro García, miembro de la Hermandad de la Virgen de las Viñas, el acto arrancó con una bienvenida que situó el sentido de la cita: el pistoletazo de salida de “la fiesta más importante para nuestra hermandad y para todo el pueblo de Tomelloso”. García explicó además el adelanto en la fecha del pregón, una decisión tomada tras lo ocurrido el año pasado, cuando la coincidencia con San Marcos dejó la ermita de Pinilla sin presencia suficiente de la junta directiva. “Creemos firmemente que con este adelanto de la fecha del pregón, cualquiera que acuda desde ahora a Pinilla los viernes de romería sentirá que tiene siempre a alguien de esta Junta Directiva a su disposición”, señaló.

La primera parte del acto estuvo marcada por la presentación del pregonero, Bernabé Blanco Lara, a quien Pedro García definió desde su dimensión profesional, personal y religiosa. Destacó su trabajo al frente de AFAS, su implicación con la inclusión de las personas con discapacidad y también su labor como catequista. Pero, sobre todo, dibujó el perfil de un hombre profundamente vinculado a Tomelloso. “Es un gran honor y un placer presentar como pregonero de la Romería 2026 a don Bernabé Blanco Lara”, anunció antes de dar paso a una de las intervenciones más celebradas de la noche.

Tomelloso arranca su Romería 2026 con un pregón emocionante en un auditorio López Torres abarrotado

Bernabé Blanco subió al atril desde la emoción y también desde la humildad. “Me siento profundamente sorprendido y profundamente agradecido”, confesó al comienzo de un pregón en el que renunció a cualquier artificio para hablar “desde el corazón”. Su intervención fue una reflexión serena y muy personal sobre el sentido profundo de la romería, sobre la fe heredada y sobre la identidad de un pueblo que cada último domingo de abril se pone en camino hacia Pinilla.

Blanco quiso detenerse en el valor espiritual y popular de la romería, en esa convivencia tan tomellosera entre el recogimiento y la fiesta. “En Pinilla cabe todo, el silencio y el jaleo, la oración y el botellín en la tasca, el recogimiento y la música del remolque de al lado”, dijo, en una de las frases que mejor resumieron el tono del pregón. Lejos de ver una contradicción, el pregonero presentó esa convivencia como una seña de identidad: “La fe también hay que celebrarla”.

A lo largo de su intervención fue tejiendo una idea central: la devoción a la Virgen de las Viñas como escuela de paciencia, de espera y de confianza. Apoyándose en la imagen de la viña y en la cultura del esfuerzo tan presente en Tomelloso, recordó que “nada importante nace deprisa y que todo necesita cuidado, constancia y tiempo”. Frente a la inmediatez de la vida actual, defendió una fe sin prisas, arraigada y madura. “La fe no consiste en correr, sino en confiar”, afirmó.

Hubo también espacio para una mirada social y humana, muy ligada a su propia trayectoria vital y profesional. Tras recordar sus 28 años trabajando con personas con discapacidad, dejó una de las reflexiones de mayor calado de la noche: “La grandeza de una sociedad se mide en cómo mira, cómo trata y cómo cuida a quienes más lo necesitan”. Y desde ahí enlazó con la romería como lugar de encuentro y de igualdad: “Frente a nuestra madre desaparecen las distinciones. Ahí todos somos iguales, todos somos sus hijos”.

El pregón ganó aún más temperatura emocional cuando Bernabé Blanco habló de su familia. Evocó la fe sencilla recibida de sus padres, la devoción vivida en casa y la transmisión de esos valores a su hija. “Papá, hoy este pregón también es tuyo”, dijo en uno de los momentos más sentidos de la velada. También dirigió palabras a los jóvenes, a quienes animó a vivir la alegría de la romería sin perder de vista su sentido más profundo: “Ojalá nunca perdáis la alegría, pero tampoco el rumbo”.

La parte final de su discurso se convirtió en una oración a la Virgen de las Viñas, una súplica por el pueblo, por las familias, por los enfermos, por los gobernantes y por quienes atraviesan dificultades. Cerró su intervención apelando a la capacidad transformadora de la romería: “Si la romería no transforma el corazón, se queda en paisaje y nosotros no somos paisaje, somos un pueblo”. Y culminó, como no podía ser de otro modo, con un encendido “¡Viva la Virgen de las Viñas!”, respondido con fuerza por el auditorio.

Tras el pregón llegó otro de los momentos centrales del acto con la presentación del mayoral de la Romería 2026, José María González Mezcua. De nuevo fue Pedro García quien tomó la palabra para subrayar su trayectoria de servicio y entrega a la Hermandad, su vinculación al campo y su disponibilidad constante en cuantos actos ha sido requerido. Lo definió como “un hombre enormemente entregado a esta hermandad” y destacó su participación en concursos, tareas organizativas y su permanente cercanía a la Virgen.

Tomelloso arranca su Romería 2026 con un pregón emocionante en un auditorio López Torres abarrotado

Ya investido como mayoral, José María González Mezcua agradeció el nombramiento visiblemente emocionado. “Es para mí un inmenso honor y una emoción difícil de expresar haber sido elegido Mayoral de nuestra Romería 2026”, comenzó diciendo. Su intervención tuvo un tono íntimo, de gratitud y memoria, con un recuerdo constante a la fe aprendida en el hogar. “Si hoy estoy aquí es en gran parte gracias a la devoción que vi desde niño”, señaló, evocando especialmente a sus padres y la semilla de fe que plantaron en él.

El nuevo mayoral agradeció el trabajo de la actual junta directiva y puso en valor a quienes cuidan cada día de la Virgen y de su ermita. Tuvo palabras expresas para Félix Godoy y las servidoras de la Virgen, por esa labor callada y constante “de forma totalmente desinteresada”. También recordó a personas ya fallecidas muy ligadas a su trayectoria en la Hermandad, como Loren y Román, en una intervención atravesada por el cariño y el sentimiento de pertenencia.

La noche incorporó después un giro musical con la actuación del grupo Hakuna de Bolaños de Calatrava, presentado como pregonero musical de 2026. Antes de su intervención, Pedro García destacó su forma de vivir la fe “con entusiasmo” y su capacidad para reunir oración, música, formación y comunidad. La actuación aportó un tono diferente al acto, más juvenil y participativo, y fue acercando al público a un clima de alabanza y testimonio.

Entre canción y canción, varios de sus integrantes compartieron vivencias personales y explicaron el sentido de algunos temas. Uno de ellos recordó cómo un instante en Pinilla marcó su vida: “En un segundo te puede cambiar la vida”, dijo antes de relatar que allí decidió ser monaguillo. Otro subrayó que, incluso en los momentos de oscuridad, “el Señor te ama con locura, te ama inmensamente”. La música de Hakuna, muy aplaudida por el público, acabó de redondear una velada en la que la fe se expresó también en forma de canción.

Tomelloso arranca su Romería 2026 con un pregón emocionante en un auditorio López Torres abarrotado

En la recta final intervino también el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, que felicitó tanto a Bernabé Blanco como a José María González Mezcua por sus respectivos nombramientos. Del pregonero destacó “este magnífico pregón lleno de sentimiento”, mientras que del mayoral ensalzó su labor constante y su enorme devoción a la patrona. Navarro puso además el acento en el horizonte que persigue la ciudad para su romería, el de la declaración de Interés Turístico Nacional, aunque quiso ir más allá al recordar que la verdadera fuerza de la celebración está en su dimensión de fe.

De hecho, el alcalde recogió una idea expresada días atrás por el consiliario para advertir de que, junto a cualquier reconocimiento institucional, Tomelloso debe aspirar sobre todo a una “verdadera declaración de interés turístico espiritual”. Fue una forma de cerrar el círculo de una noche en la que se repitió, con distintas voces, una misma convicción: que la romería es tradición, sí, pero sobre todo devoción.

Con el público puesto en pie para entonar el himno a la Virgen de las Viñas, el acto concluyó entre vítores y aplausos, con Pedro García deseando a todos una “magnífica romería” y con el auditorio respondiendo al unísono. Así, entre palabras cargadas de emoción, recuerdos familiares, testimonios de fe y música compartida, Tomelloso abrió la puerta de su semana grande mirando ya a Pinilla y a ese camino que, un año más, volverá a reunir a todo un pueblo tras su patrona.

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