Castilla-La Mancha afronta unos días marcados por el frío, las heladas y la posibilidad de que regresen las lluvias. Aunque la estabilidad atmosférica predominará en buena parte de España durante las próximas jornadas, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) anticipa un cambio de tiempo de cara al fin de semana.
Según ha explicado su portavoz, Rubén del Campo, las temperaturas nocturnas seguirán siendo bajas hasta el viernes, mientras que a partir del sábado la llegada de aire más templado podría suavizar el ambiente y reducir las heladas.
Posibles lluvias en el este de Castilla-La Mancha
Durante este miércoles, 4 de noviembre, las precipitaciones afectarán principalmente al sudeste peninsular y al área mediterránea, donde podrán alcanzar intensidad fuerte.
En Castilla-La Mancha, podría llover de forma débil en las zonas orientales de la comunidad, aunque las precipitaciones más intensas se esperan fuera de la región.
El frío también será protagonista, con temperaturas máximas inferiores a los 15 °C en numerosos puntos del interior peninsular.
Para el jueves, la atmósfera tenderá a estabilizarse y las temperaturas diurnas comenzarán a recuperarse. Sin embargo, las heladas seguirán afectando a distintas zonas del interior, especialmente durante las primeras horas del día.
El viernes continuará el frío, pero subirán las temperaturas
La previsión apunta a una jornada de viernes generalmente estable, con pocas precipitaciones en la mayor parte de España.
Las temperaturas máximas experimentarán un ascenso y podrían situarse entre los 15 y los 18 °C en numerosas zonas del interior peninsular.
Las mínimas, en cambio, seguirán siendo bajas, por lo que el frío continuará notándose especialmente durante la noche y a primera hora de la mañana.
Una borrasca podría traer lluvias a partir del domingo
El cambio más importante podría llegar durante el fin de semana, cuando una profunda borrasca atlántica comenzaría a influir en el tiempo de la Península.
A partir del sábado se espera una subida de las temperaturas nocturnas, que favorecerá la desaparición de buena parte de las heladas, salvo en las zonas de alta montaña.
Las primeras lluvias asociadas a esta borrasca afectarían principalmente al oeste peninsular durante el domingo.
De cara al lunes, las precipitaciones podrían extenderse a buena parte de España, incluida Castilla-La Mancha, aunque todavía existe incertidumbre sobre su distribución e intensidad.
La AEMET señala que este episodio podría prolongarse durante los días siguientes, por lo que será necesario seguir la evolución de las previsiones para conocer con mayor precisión cuándo y dónde lloverá en la región.
