Castilla-La Mancha afronta un fin de semana marcado por la inestabilidad, con tormentas, posible granizo y un descenso generalizado de las temperaturas después de varios días de calor intenso.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que la DANA situada en el entorno de la Península deje chubascos que podrán ser fuertes o muy fuertes en amplias zonas del norte, centro y este peninsular.
En el caso de Castilla-La Mancha, la atención se centra especialmente este viernes en el este de la región, donde los chubascos podrán alcanzar intensidad muy fuerte y llegar a provocar balsas de agua o inundaciones locales.
Las tormentas podrán ir acompañadas además de granizo y rachas de viento muy intensas.
El sábado, el día más inestable
El portavoz de AEMET, Rubén del Campo, ha señalado que el sábado 15 de agosto será previsiblemente la jornada con tormentas más generalizadas.
Durante el día irán creciendo nubes en buena parte del interior peninsular y se esperan chubascos y tormentas en amplias zonas. Algunas podrán ser lo suficientemente intensas como para provocar inundaciones locales.
También existe riesgo de granizadas, con piedras que podrían superar los 2 centímetros de diámetro.
La llegada de aire más fresco desde el Atlántico hará además que las temperaturas bajen de forma notable. En buena parte del interior peninsular, las máximas se moverán entre los 30 ºC y 32 ºC, valores más cercanos a los habituales para estas fechas.
Menos tormentas el domingo
El domingo continuará la inestabilidad, aunque las precipitaciones serán menos generalizadas y más ocasionales que el sábado.
Las temperaturas comenzarán entonces a recuperarse y en la zona centro podrán volver a superarse los 34 ºC o 36 ºC.
A partir del lunes se espera una situación más estable, aunque todavía podrán formarse algunos chubascos y tormentas aislados en zonas de montaña del norte y del este.
Para mediados de la próxima semana, AEMET apunta a la posibilidad de un nuevo descenso térmico acompañado otra vez de chubascos y tormentas.



