miércoles, 15 abril, 2026

Un informe concluye que el biometano necesita rigor ambiental, regulación y planificación territorial

El biometano en España: claves para un desarrollo sostenible y seguro

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El despliegue del biometano en España debe basarse en el rigor ambiental, la seguridad regulatoria y una adecuada planificación territorial para garantizar su contribución efectiva a la transición energética. Así lo recoge el informe «Las principales variables ambientales en plantas de biometano en España», elaborado por Inerco y presentado este martes en una jornada organizada por Fundación Naturgy, que ha reunido a representantes institucionales, expertos técnicos y empresas del sector energético y ambiental.

Amelia Olid, jefa de Área de Gestión Ambiental de Nuevos Desarrollos de Inerco, fue la encargada de presentar el informe, que ofrece una visión integral de los factores que condicionan la implantación de plantas de biometano en el país.

«El informe analiza desde el marco de autorización ambiental y la evaluación de impactos hasta la gestión del digestato y la aplicación de las mejores técnicas disponibles, con el objetivo de facilitar un desarrollo ordenado, compatible con el entorno y socialmente aceptable», explicó Olid durante su intervención.

El documento destaca la importancia de abordar el desarrollo de plantas de biometano desde una perspectiva integral, en la que la gestión sostenible de los residuos orgánicos, la protección ambiental y la planificación territorial estén plenamente alineadas. Ante el creciente interés por esta tecnología, el informe subraya la necesidad de que los proyectos tengan en cuenta las características del entorno, la disponibilidad real de sustratos y la compatibilidad con otros usos del territorio.

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Uno de los ejes centrales del estudio es la necesidad de un marco regulatorio claro, estable y coherente, que aporte seguridad jurídica tanto a promotores como a administraciones. Además, dedica especial atención a los aspectos ambientales asociados al proceso productivo, desde la recepción y tratamiento de residuos hasta la gestión del biogás, el digestato y los efluentes. En este sentido, el informe señala la importancia de aplicar las mejores técnicas disponibles y de incorporar, desde las fases iniciales, medidas para minimizar impactos como emisiones, olores o ruido, aspectos clave para la convivencia de estas instalaciones con su entorno.

El potencial del biometano como herramienta estratégica de economía circular es otro de los puntos destacados. El informe concluye que es imprescindible reforzar la coordinación entre administraciones públicas, sector industrial y ámbito técnico, promoviendo una planificación basada en el conocimiento, la innovación y el rigor ambiental.

Durante la jornada, el director general de Transición Energética de Castilla-La Mancha, Alipio García, puso el foco en el reto del tratamiento adecuado de los residuos orgánicos. «Gracias a los avances tecnológicos, el biogás y la biometanización permiten aprovechar estos residuos de forma eficiente, integrándolos en un modelo de economía circular que devuelve al campo fertilizantes y reduce la contaminación», afirmó.

García advirtió sobre los problemas ambientales derivados de las prácticas tradicionales, como el vertido o la aplicación directa de residuos, que generan emisiones de gases de efecto invernadero y contaminación de suelos y acuíferos, y defendió la necesidad de avanzar hacia sistemas más controlados y sostenibles.

Desde el ámbito empresarial, Lourdes Gómez, responsable de Ingeniería y Medio Ambiente en Gases Renovables de Naturgy, resaltó la importancia de aplicar criterios ambientales desde el inicio de los proyectos. «El biometano es una pieza clave dentro de la transición energética y la descarbonización, especialmente en una región como Castilla-La Mancha, con alta demanda térmica y limitaciones para la electrificación en ciertos sectores industriales y domésticos.

Además, estamos viendo cómo el sector está evolucionando hacia un cambio de escala y concepto, de plantas pequeñas y locales centradas en residuos concretos a instalaciones más grandes, capaces de gestionar una mayor variedad de residuos y producir un gas de calidad apto para inyectarse en red, así como fertilizantes certificados que aporten valor añadido», explicó.

Margarita de Gregorio, CEO de la Asociación Española de Biocircularidad (Biocirc), incidió en el papel estratégico del biometano para Europa. «El biometano es estratégico para Europa porque refuerza la autonomía energética y permite aprovechar recursos propios en un contexto de transición energética.

Sin embargo, estamos ante una transición distinta a la de otras renovables, ya que no se trata solo de instalar infraestructuras como la eólica o la fotovoltaica, sino de desarrollar industrias que transforman residuos orgánicos en energía y otros productos, funcionando como mini refinerías», puntualizó.

El director de Consultoría en España de Inerco, F. Javier Hidalgo Galdón, cerró el debate resaltando el valor del informe como herramienta técnica. «Refleja un aspecto principal, desde nuestro punto de vista, y es el enorme potencial que la actual normativa y procedimientos ambientales tienen si somos capaces de complementarlos con la necesaria experiencia técnica para la minimización de impactos ambientales y la aplicación de las mejores técnicas disponibles, así como para el desarrollo de los análisis previos y complementarios que permitan a cada proyecto optimizar sus ventajas en materia de circularidad, generación de energías y productos renovables y, sobre todo, como fuente de riqueza y mejora social del entorno rural.

Estos tres aspectos combinados convertirán a la tecnología de generación de biometano en una pieza clave de nuestro actual desarrollo sostenible», detalló.

La jornada fue inaugurada por María Eugenia Coronado, directora general de Fundación Naturgy, quien destacó el papel del conocimiento técnico y el análisis riguroso como base para avanzar en soluciones energéticas sostenibles. «El biometano representa una oportunidad estratégica para la transición energética y la economía circular, pero su desarrollo debe apoyarse en criterios ambientales sólidos, planificación y diálogo entre todos los agentes implicados», subrayó Coronado.

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