La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado judicialmente medidas cautelares para el cierre de las instalaciones del Servicio de Rehabilitación del Hospital Virgen de la Salud de Toledo como espacio para atender a pacientes con COVID-19.

CSIF ha recordado en nota de prensa que ya denunció en noviembre ante Inspección de Trabajo la intención de la Gerencia de adaptar el Servicio de Rehabilitación como ampliación del servicio Urgencias para COVID-19. Entre las múltiples deficiencias, para llegar a este espacio el paciente debe atravesar el pasillo de Radiología Infantil, ascensores y pasillo de planta -1, donde circulan carros de ropa limpia y carros de comida, además del elevado número de trabajadores que transitan por estas zonas.



A ello se suma las pequeñas dimensiones del Servicio de Rehabilitación que dificulta mantener la distancia de seguridad, la deficiente ventilación al no contar con aireación natural, la carencia de un sistema seguro de renovación de aire interior con filtros homologados y la máxima cercanía con los lugares de descanso de personal facultativo. Por todo ello se corre el riesgo objetivo de provocar un escenario de transmisión comunitaria de COVID-19 en todo el centro hospitalario.

Desde CSIF han asegurado que a pesar de encontrarse a la espera de resolución de Inspección de Trabajo, la Dirección Gerencia del Complejo Hospitalario de Toledo procedía el pasado viernes a utilizar el Servicio de Rehabilitación para pacientes con coronavirus obviando todas las medidas de seguridad. Así, CSIF ha pedido medidas cautelares en el Juzgado de lo Social de Toledo.



La responsable provincial de Sanidad de la central sindical, Marisa García, ha señalado que «se compromete seriamente la salud de todo el personal que trabaja y acude al Hospital Virgen de la Salud de Toledo», por lo que «no nos ha quedado más remedio que pedir medidas cautelarísimas dada la urgencia de las mismas».

CSIF ha expuesto que desde el 15 de enero se está tratando a pacientes COVID en el sótano sin que haya informes del Servicio de Prevención de Riesgos laborales sobre la valoración realizada a dicho espacio. «Se siguen cometiendo los mismos errores que al inicio de la pandemia, es terrible comprobar que se ha aprendido poco y se expone al contagio masivo del personal que debe atender a los pacientes de Covid o de otras patologías», añade García.



Entre las soluciones propuestas por CSIF están la habilitación del centenar de camas del Servicio de Urgencias del hospital nuevo o la implantación de un hospital de campaña, pero en ningún caso utilizar un espacio que no es adecuado para acoger a pacientes COVID-19.



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