El Teatro Quijano de Ciudad Real ha acogido este martes la gala conmemorativa ‘Huella 40 UCLM’, en la que la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha celebrado sus cuatro décadas de historia. El acto, presidido por Emiliano García-Page, ha reunido a representantes de la comunidad universitaria, autoridades y agentes sociales y empresariales, y ha servido de escenario para el anuncio de un nuevo pacto entre la Junta y la universidad, que estará vigente el próximo año.
“Nos sentimos muy orgullosos de la Universidad de Castilla-La Mancha”, ha subrayado García-Page durante su intervención, en la que también ha reconocido el papel de la Universidad de Alcalá de Henares en Guadalajara. El presidente regional ha destacado que la UCLM ha sido uno de los grandes proyectos estratégicos de la comunidad autónoma y ha defendido que su creación fue una decisión política clave para el desarrollo de Castilla-La Mancha.
García-Page, que formó parte de la primera promoción de Ciencias Jurídicas de la UCLM, ha recordado que la puesta en marcha de la universidad “costó mucho” y respondió a una apuesta de la región por “tomarse en serio a sí misma”. En este sentido, ha afirmado que Castilla-La Mancha no habría podido construir su autoestima colectiva ni consolidar su identidad autonómica sin una universidad pública propia.
El presidente autonómico ha insistido en la importancia de la UCLM para retener talento en la región. Según sus palabras, la ausencia de una universidad regional habría supuesto una “descapitalización” para Castilla-La Mancha, ya que muchos jóvenes se habrían visto obligados a formarse y, probablemente, a desarrollar su proyecto de vida fuera de la comunidad. Además, ha defendido el modelo territorial de la UCLM, con distintos campus y sedes, y ha afirmado que los servicios públicos deben estar cerca de la ciudadanía para evitar el abandono del entorno.
Durante la gala, García-Page también ha abordado los retos de futuro de la universidad, con especial atención al impacto de la inteligencia artificial. En este contexto, ha avanzado que el Ejecutivo autonómico trabaja en una estrategia para la gestión de la inteligencia artificial que se planteará en 2027, con el objetivo de favorecer su implantación en el mundo económico y empresarial, pero también de minimizar sus posibles efectos negativos. Ha advertido que la inteligencia artificial no puede convertirse en una “coartada” para reducir los servicios públicos o el empleo público, y ha apostado por mantener un sistema educativo presencial en el que la universidad siga siendo un espacio de convivencia, relación social y formación humana.
Asimismo, García-Page ha reivindicado el papel de la universidad pública y las políticas de apoyo económico al estudiantado, alertando de la proliferación de proyectos universitarios privados que pueden convertir el dinero en el factor determinante para acceder a un título.
Por su parte, el rector de la UCLM, Julián Garde, ha reivindicado el papel transformador de la universidad pública y ha defendido que la UCLM es hoy “una institución de referencia a nivel regional, nacional e internacional”. Garde ha agradecido el compromiso de instituciones, ayuntamientos, diputaciones, entidades y alianzas territoriales que han acompañado a la universidad desde sus inicios, y ha expresado su agradecimiento al Gobierno regional y a García-Page por haber hecho de la UCLM “un proyecto estratégico para el presente y futuro de esta región”.
El rector se ha referido también a su reciente elección como presidente de la Conferencia de Rectores de España (CRUE), señalando que no es un logro personal sino “el resultado de una trayectoria colectiva de trabajo” y del prestigio construido por la institución académica.
