La previsión meteorológica para Castilla-La Mancha anticipa un verano con temperaturas superiores a lo habitual y precipitaciones por encima de la media, según han informado este martes el subdelegado del Gobierno en Toledo, Carlos Ángel Devia, y el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Luis María Bañón, durante la presentación del balance de la primavera 2026.
Según los datos expuestos por Luis María Bañón, los modelos de temperatura indican que existe un 50 % de probabilidad de que el verano sea más caluroso de lo habitual en la región, frente a un 20 % de posibilidades de que sea más frío y un 30 % de que se mantenga dentro de la media. En cuanto a las precipitaciones, la previsión apunta igualmente a un 50 % de probabilidades de que los próximos meses sean más húmedos, un 20 % de que sean más secos y un 30 % de que se mantengan en valores normales.
Bañón ha explicado que se espera la llegada de borrascas aisladas e incluso alguna dana, lo que podría intensificar el calor durante la temporada estival, favorecer la entrada de aire sahariano y desencadenar tormentas puntuales. «Se prevé la llegada de borrascas aisladas e incluso alguna dana, una situación que puede llegar a intensificar el calor durante la temporada estival, favorecer la entrada de aire sahariano y desencadenar tormentas puntuales», ha señalado.
Respecto a la posibilidad de olas de calor, Bañón ha subrayado la dificultad de realizar predicciones exactas, ya que «están asociadas al descuelgue de las borrascas en el Atlántico» y hacen que la temperatura sea más potente cuando «se acerca por el Atlántico y baja hacia las costas portuguesas».
En cuanto a la situación actual, el delegado territorial de la AEMET ha destacado que el mes de junio está siendo «muy duro» y se prevé que se sitúe entre los más cálidos desde que hay registros, con tormentas dispersas en lo que queda de verano.
