Castilla-La Mancha concentra el 20,6 % de la superficie española dedicada a la producción de semillas certificadas, con cerca de 44.000 hectáreas destinadas principalmente a cereales como la cebada y el trigo.
La directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, ha dado a conocer estos datos durante una visita a Viveros y Semilleros de La Mancha (Vysman), empresa dedicada a la producción y comercialización de material vegetal y semillas.
El peso de Castilla-La Mancha también destaca en la comercialización. Durante la pasada campaña se movieron cerca de 98,5 millones de kilos de semilla certificada en la región, aproximadamente el 18,6 % del total comercializado en España.
Según Benítez, la utilización de semillas certificadas ofrece al agricultor garantías sobre su «calidad, pureza y trazabilidad» y constituye un elemento determinante para la calidad y competitividad de los cultivos.
El uso de semilla certificada crece con fuerza
La utilización de este tipo de semillas también ha aumentado considerablemente entre los agricultores de Castilla-La Mancha. En la última década, su uso ha pasado del 18 % al 47 % en la región.
Durante la visita, Benítez también ha destacado la importancia de la investigación para obtener variedades mejor adaptadas a las necesidades de los agricultores.
En este ámbito trabaja Vysman, que dispone de 20 hectáreas de campos de ensayo destinadas a diferentes variedades de cereales, leguminosas y hortícolas. En estas instalaciones se experimenta con nuevas variedades que incorporan avances genéticos disponibles en el mercado.
«Apostar por la innovación es clave para ofrecer al agricultor variedades cada vez más adaptadas y competitivas», ha señalado la directora general.



