El otoño ha comenzado en Castilla-La Mancha con temperaturas más propias del verano, pero el episodio de calor podría empezar a perder fuerza durante el fin de semana. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé un descenso térmico que comenzará el sábado por el este peninsular y se extenderá posteriormente hacia el resto del territorio.
Hasta entonces, el calor seguirá siendo intenso para estas fechas. Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, señala que las temperaturas se situarán entre 5 y 10 grados por encima de los valores habituales en buena parte del interior de la Península.
Este miércoles se esperan pocos cambios en los termómetros, mientras que el jueves continuará el tiempo estable y sin lluvias en buena parte del país. En el interior peninsular se superarán ampliamente los 30 grados y en distintas zonas del centro y sur podrán alcanzarse los 34 grados.
El viernes el calor continuará especialmente presente en Castilla-La Mancha. La previsión facilitada por la Aemet apunta a que Toledo podría alcanzar los 36 grados, mientras que Madrid llegará a los 34 grados, una temperatura que el organismo considera propia de finales de julio.
El sábado todavía será una jornada muy cálida en el centro y sur de la Península, con temperaturas superiores a los 35 grados en numerosas zonas. Sin embargo, comenzará a notarse un descenso por el este.
El cambio será más evidente a partir del domingo y durante el comienzo de la próxima semana, cuando se espera una bajada más generalizada de las temperaturas. Los termómetros podrían entonces aproximarse a valores más habituales para finales de septiembre y principios de octubre.
La evolución para los primeros días de la próxima semana presenta todavía incertidumbre. La Aemet apunta a la posible llegada de un frente a partir del lunes, aunque por el momento las lluvias asociadas se prevén principalmente en el norte y oeste peninsular.

