Asaja Castilla-La Mancha ha reunido de forma extraordinaria a su Comité Ejecutivo Regional ante lo que considera “la gravedad de la situación del campo regional” y la acumulación de problemas que están afectando a agricultores y ganaderos.
Durante el encuentro, la organización ha analizado la evolución de las principales cosechas y sectores productivos, las consecuencias de los incendios registrados este verano, los daños provocados por la sobrepoblación de conejos, las últimas decisiones en materia de agua y las medidas que considera necesarias para garantizar la viabilidad de las explotaciones.
El presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha advertido de que el sector atraviesa “un momento especialmente complejo”, marcado por los problemas de rentabilidad, el aumento de los costes de producción, la falta de agua, los daños ocasionados por la fauna silvestre, los problemas de sanidad animal, la competencia de producciones procedentes de terceros países y el incremento de la burocracia.
“El campo necesita medidas ejecutadas, presupuesto, plazos y resultados. No podemos seguir conformándonos con anuncios y titulares mientras las explotaciones pierden rentabilidad y los agricultores y ganaderos tienen cada vez más dificultades para trabajar”, ha señalado.
Críticas a las políticas de protección ambiental
La organización agraria ha mostrado también su rechazo a determinadas políticas medioambientales que, a su juicio, están limitando la capacidad productiva del sector.
Asaja considera necesario revisar el actual modelo de protección y compatibilizar la conservación del medio ambiente con una agricultura y una ganadería productivas y rentables.
“No queremos un sector agrario pobre, subsidiado, dependiente e intervenido. Queremos un sector capaz de producir, invertir y vivir dignamente de su actividad”, ha defendido Fresneda.
La organización reclama igualmente que una mayor parte de los fondos de la Política Agraria Común llegue directamente a agricultores y ganaderos, al considerar que de esta forma el dinero permanece en el medio rural.
Asaja calculará las pérdidas provocadas por los incendios
Otro de los asuntos abordados ha sido el impacto de los incendios forestales registrados durante el verano.
Asaja advierte de que sus consecuencias van más allá de los daños ocasionados directamente por las llamas. Entre los perjuicios menciona pérdidas de cultivos, pastos, árboles, colmenas, infraestructuras, vallados y cercados, pero también el incremento de los costes de alimentación del ganado, la pérdida de ingresos o las restricciones de acceso a determinadas parcelas.
“El incendio no termina cuando se apaga el fuego. Para una explotación ganadera, perder los pastos puede significar perder capacidad productiva durante meses o incluso años”, ha indicado Fresneda.
La organización analizará además el impacto económico de las restricciones establecidas durante los periodos de riesgo de incendio forestal y, en particular, de la aplicación de la Orden 76/2026, de 26 de mayo, de la Consejería de Desarrollo Sostenible.
Asaja sostiene que determinados periodos prolongados de restricciones pueden provocar pérdidas de cosecha cuando impiden realizar las labores agrícolas en el momento adecuado.
Por ello, el Comité Ejecutivo ha acordado cuantificar las pérdidas económicas derivadas tanto de los incendios como de las restricciones y los costes adicionales asociados a las medidas preventivas.
Los conejos, otra de las principales preocupaciones
La sobrepoblación de conejos ha ocupado igualmente buena parte de la reunión. Asaja Castilla-La Mancha considera que los daños provocados en cultivos herbáceos, viñedos y plantaciones leñosas han alcanzado una dimensión de “emergencia agraria”.
La organización critica especialmente el retraso en las medidas anunciadas por la Administración autonómica para facilitar la adquisición de protectores y mallas conejeras.
“Hemos dado tiempo, hemos aportado propuestas y hemos confiado en los compromisos de la Administración. Pero se acabó el tiempo de las promesas. Queremos hechos”, ha afirmado Fresneda.
Asaja exige que las ayudas anunciadas se publiquen de manera inmediata y tengan carácter retroactivo, para que puedan justificarse las inversiones efectuadas durante 2026.
También reclama una actuación coordinada en las zonas donde la caza está limitada o resulta imposible, como carreteras, líneas ferroviarias, cauces, riberas, espacios protegidos o infraestructuras públicas.
La organización realizará un cálculo de la superficie afectada y de las pérdidas de producción causadas por los conejos, incluyendo también los gastos derivados de instalar, reparar o reponer protectores y mallas.
“Queremos poder producir y vivir dignamente”
Asaja Castilla-La Mancha sostiene que la suma de problemas relacionados con la rentabilidad, los costes, el agua, los incendios, la fauna silvestre, la sanidad animal, las restricciones y la burocracia está llevando al sector a una situación límite.
“No pedimos privilegios. Pedimos algo tan sencillo como que se pueda producir y vivir dignamente de producir”, ha concluido Fresneda.
La organización reclama una respuesta coordinada de las administraciones y medidas concretas que permitan recuperar la capacidad productiva y la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas de Castilla-La Mancha.



