El pasado sábado 26, Albasonora celebró su tercera edición: un festival coqueto, de un solo día y en un emplazamiento muy confortable. La única pega fue el calor de primera hora, aunque, siendo finales de septiembre, poco se puede hacer al respecto.
El cartel de este año estuvo conformado por Sobrezero, Sidonie, Sienna y Niña Polaca, además de los diferentes DJs que fueron poniendo música entre actuación y actuación y, para terminar, el fin de fiesta a cargo de Second DJ.
El honor de abrir el festival fue para Sobrezero. A pesar de que eran las 16:45 y el sol apretaba lo suyo, la fuerza y la actitud del sexteto fueron impecables. Josué no paró de moverse por todo el escenario mientras cantaba e interactuaba tanto con el público como con sus compañeros.
Acompañados de Blas, su mascota naranja, tocaron buena parte de su repertorio: «Uma Thurman», «Patatas del chino», «Camino elegante», «Nena, no estás» o «Hasta que el mundo estalle». Sin duda, buenas letras que acompañan con un gran sonido y, sobre todo, con mucho desparpajo.
Creo que anteriormente ya lo he dicho en alguna ocasión: llegarán lejos. Irán subiendo peldaños en el escalafón de los carteles de festivales y, sin duda, actuarán en horario prime time en breve. Entonces podremos decir, tras haberlos visto varias veces y con mucho orgullo, que los vimos cuando eran menos conocidos y abrían festivales a las cinco de la tarde.
(Se nota que tenía muchas ganas de verlos).
Tras unos minutos musicales a cargo de Mercy DJ, llegó la hora de los buenos de Sidonie. A los catalanes los hemos visto decenas de veces y nunca defraudan; siempre te dejan con ganas de más concierto.
Los tres amigos, Marc, Axel y Jes, acompañados para este bolo por Jordi Bastida y Edu Martínez, llevan creando música y haciéndonos felices desde 1997. Mágico fue el momento en que se bajaron a cantar en medio del público «El peor grupo del mundo», e inigualable su recuperado karaoke en «No sé dibujar un perro». Pero, siempre, siempre me quedaré con «Mi garganta», perfecta para dejarse la voz.
Dingy siguió con la sesión hasta que llegó el turno de Sienna. Ya había anochecido en la Caseta de los Jardinillos y era el momento del pop alternativo, con una gran carga emocional y una puesta en escena sencilla y muy cercana.
Sienna está en un buen momento, y así lo demuestra su creciente presencia en el circuito de festivales. Ahora le llegan las salas. Por cierto, no dejemos de ir nunca a las salas.
Sin dejar caer la fiesta, la antesala del show de Niña Polaca corrió a cargo de L.A.S DJs, que hicieron bailar al público mientras esperaba, seguramente, el plato fuerte del día para muchos. Así lo demostraba la amplia mayoría de camisetas de los madrileños que se veían entre el público.
Conectaron con la gente desde el primer acorde y repasaron temas de toda su discografía, especialmente de su último trabajo, «¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?». Por cierto, «temón». Y es que cada vez reafirman más su creciente peso dentro del panorama alternativo español.
El fin de fiesta corrió a cargo de unos clásicos: componentes de una de las mejores bandas de esto del mal llamado «indie español», que ahora cargan con el nombre de Second DJ. Pusieron el broche perfecto a una jornada de música con una selección de temas reconocidos y bailables, con lo mejor de la escena alternativa.
Albasonora vuelve a demostrar que no todo son macrofestivales. También son necesarios estos festivales de formato más pequeño, cercanos y cuidados, capaces de reunir en una sola jornada buena música, público y ambiente.
Y, sobre todo, de seguir dando espacio a bandas que merecen ser escuchadas.










































