Menos trenes y más controles de seguridad: así cambiará la alta velocidad española tras la tragedia de Urda

El Gobierno anuncia nuevas medidas para reforzar la seguridad ferroviaria, entre ellas el uso de inteligencia artificial, la supervisión de las decisiones de los controladores y una reducción temporal de frecuencias en la línea Madrid-Sevilla

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El accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido el pasado 28 de octubre y que ha dejado 69 fallecidos hasta el momento, provocará cambios en el funcionamiento de la alta velocidad española. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un plan para reforzar la seguridad de la red, que incluye nuevas tecnologías, modificaciones en los protocolos y una reducción temporal de trenes en la línea Madrid-Sevilla.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reconocido la gravedad de la situación y la necesidad de recuperar la confianza de los viajeros, aunque ha recordado que los organismos internacionales sitúan al ferrocarril español entre los más seguros del mundo.

Menos frecuencias en la línea Madrid-Sevilla hasta 2027

Una de las medidas que más afectará a los viajeros será la reducción temporal de frecuencias en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, mientras se completan las mejoras de seguridad previstas.

Entre ellas figura la implantación total del sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario ERTMS de nivel 2, así como una auditoría extraordinaria e inmediata de los sistemas de seguridad, que realizará la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.

Está previsto que estos trabajos concluyan a comienzos de 2027.

Para reducir las molestias a los usuarios, el Ministerio estudiará la utilización de trenes en doble composición, con más plazas por circulación, aunque se ofrecerán menos horarios.

Las decisiones de los controladores tendrán una doble supervisión

El plan también introduce cambios en la gestión del tráfico ferroviario cuando fallen los sistemas automáticos.

En estas situaciones, conocidas como circulación degradada, las decisiones adoptadas en los centros de control deberán ser supervisadas y validadas por un segundo controlador humano.

El objetivo es reducir el riesgo de errores y reforzar los procedimientos de seguridad.

Además, se revisará la normativa ferroviaria y se estudiarán posibles mejoras en el interior de los vagones, como compartimentos cerrados para el equipaje que eviten el desplazamiento de objetos durante frenazos bruscos o impactos.

Inteligencia artificial para detectar anomalías en la red ferroviaria

Otra de las novedades será la incorporación de herramientas tecnológicas para facilitar el trabajo de los profesionales.

El Gobierno ha autorizado el desarrollo de un nuevo programa informático para los centros de control, que incluirá alertas automáticas, listas de comprobación y una visualización más clara de la ubicación de los trenes y del estado de las vías.

También se creará un agente de inteligencia artificial y un gemelo digital de la red ferroviaria para detectar anomalías, anticipar posibles incidencias y supervisar el funcionamiento del sistema.

Estas herramientas permitirán, además, monitorizar las comunicaciones entre maquinistas y controladores.

Más personal y formación para los controladores

El paquete de medidas se completará con refuerzos de plantilla, mejoras en las condiciones laborales y una ampliación de la formación continua de los controladores ferroviarios.

Puente ha asegurado que el Ministerio de Transportes y Adif trabajarán para recuperar la confianza de la ciudadanía y reforzar la seguridad de los desplazamientos en tren.

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