La Política Agrícola Común (PAC) se prepara para una nueva etapa que podría traer cambios importantes para los agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha. Los ministros de Agricultura de la Unión Europea han alcanzado un acuerdo sobre las líneas generales de la futura PAC para el periodo 2028-2034, que plantea modificar el reparto de las ayudas y reforzar el apoyo a quienes trabajan directamente en el campo.
Sin embargo, la reforma todavía no está aprobada definitivamente. El acuerdo alcanzado por los Veintisiete establece una posición común para negociar con el Parlamento Europeo, pero deja pendientes cuestiones fundamentales, como el presupuesto disponible y los límites de las subvenciones por explotación.
Entre las principales novedades se encuentran una mayor atención a las pequeñas explotaciones, nuevas medidas para facilitar la incorporación de jóvenes al campo y mecanismos de apoyo frente a sequías y otros fenómenos meteorológicos extremos.
Cambios en el reparto de las ayudas de la PAC
Uno de los principales objetivos de la propuesta es modificar la distribución de los fondos europeos para favorecer especialmente a los agricultores en activo, las pequeñas explotaciones y los jóvenes que se incorporan al sector.
Para ello, todos los Estados miembros deberán establecer una definición de agricultor en activo, aunque cada país podrá adaptarla a las características de su sector agrario.
También se contempla la posibilidad de introducir mecanismos para redistribuir las subvenciones entre los beneficiarios, buscando un reparto más equilibrado.
No obstante, todavía no se ha decidido si habrá un límite máximo de ayudas por explotación ni cómo se reducirán las subvenciones de mayor cuantía. Estas cuestiones se abordarán posteriormente, junto con las negociaciones del presupuesto comunitario.
Más facilidades para los jóvenes que quieran dedicarse al campo
El relevo generacional es otra de las prioridades de la futura PAC, una cuestión especialmente relevante para el sector agrario de Castilla-La Mancha.
La propuesta establece que cada país deberá desarrollar una estrategia específica para facilitar la incorporación de jóvenes agricultores y ganaderos.
Entre las medidas previstas figuran mayores ayudas básicas para quienes comiencen su actividad, financiación para poner en marcha nuevas explotaciones y un acceso más sencillo a formación y asesoramiento.
El objetivo es reducir algunas de las dificultades que encuentran los jóvenes a la hora de iniciar una actividad agrícola o ganadera y favorecer la continuidad de las explotaciones.
Ayudas frente a sequías, temporales y otras situaciones excepcionales
La futura PAC también pretende reforzar la protección de las explotaciones ante situaciones que puedan poner en riesgo su actividad económica.
En este apartado se incluyen fenómenos meteorológicos extremos, enfermedades animales y vegetales y alteraciones de los mercados que afecten a los ingresos de los productores.
Los Estados miembros podrán financiar seguros agrarios e inversiones destinadas a reducir los efectos del cambio climático y mejorar la adaptación de las explotaciones.
Además, se contempla la posibilidad de que los gobiernos concedan ayudas de emergencia a los agricultores y ganaderos afectados por desastres naturales u otras circunstancias excepcionales.
La reforma mantendría igualmente requisitos medioambientales comunes para acceder a los fondos europeos, aunque permitiría a cada país adaptar su aplicación a las condiciones locales.
Medidas para mejorar la conciliación y mantener vivos los pueblos
Otra de las novedades es la posibilidad de establecer servicios de sustitución temporal para los trabajadores del campo.
De esta forma, los países podrían facilitar personal de reemplazo durante bajas por enfermedad, permisos de maternidad o periodos dedicados al cuidado de los hijos, una medida orientada a mejorar la conciliación familiar en las explotaciones agrarias.
La propuesta también mantiene el respaldo a proyectos destinados a diversificar la economía rural, mediante actividades relacionadas con el agroturismo, la innovación y la digitalización.
Estas iniciativas podrían resultar de interés para numerosos municipios de Castilla-La Mancha, especialmente aquellos donde la agricultura y la ganadería tienen un peso importante en la economía local.
¿Qué pasará con el dinero de la PAC?
Una de las grandes incógnitas sigue siendo la financiación.
La Comisión Europea ha propuesto reorganizar los fondos comunitarios a partir de 2028, integrando distintas políticas, entre ellas agricultura, cohesión y pesca, en nuevos planes nacionales y regionales.
Este planteamiento supondría sustituir la actual estructura de la PAC, dividida entre ayudas directas y desarrollo rural, por un marco de financiación conjunto.
Sin embargo, el presupuesto definitivo y las condiciones económicas de las futuras ayudas todavía están pendientes de negociación.
