Reformar una vivienda antigua, recuperar edificios abandonados o impulsar nuevas construcciones podría resultar más sencillo en los pueblos de Castilla-La Mancha. Ese es uno de los objetivos del Estatuto del Pequeño Municipio, una normativa que prepara el Gobierno regional y que espera tener lista antes de que finalice la legislatura.
La iniciativa está dirigida a municipios de menos de 5.000 habitantes, aunque contempla medidas preferentes para aquellos que no alcanzan los 1.000 vecinos, especialmente numerosos en provincias como Cuenca.
El vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha explicado que la intención es reducir las dificultades administrativas que afrontan los pequeños ayuntamientos, especialmente cuando necesitan desarrollar proyectos urbanísticos.
Menos trámites para rehabilitar viviendas y desarrollar los pueblos
Uno de los principales cambios que plantea el futuro estatuto es simplificar los procedimientos urbanísticos, actualmente sujetos a una normativa que, según el Gobierno regional, no siempre se adapta a las necesidades de los municipios pequeños.
La reforma pretende facilitar la rehabilitación de zonas de los cascos urbanos y permitir que las localidades donde exista demanda puedan crecer de forma ordenada.
También se busca introducir una visión comarcal en la planificación del territorio, de manera que los ayuntamientos puedan organizar su desarrollo teniendo en cuenta las necesidades de los municipios de su entorno.
Martínez Guijarro ha señalado que buena parte de la legislación actual está diseñada para grandes ciudades, lo que complica su aplicación en localidades con pocos habitantes y recursos administrativos limitados.
Aun así, la normativa todavía está en preparación, por lo que no se han concretado los procedimientos que se simplificarán ni cuándo podrán beneficiarse de ellos los vecinos.
Más facilidades para los ayuntamientos pequeños
El Gobierno autonómico también considera necesario adaptar otras normas que afectan al funcionamiento diario de los municipios, como las relacionadas con la contratación pública y la concesión de subvenciones.
«No puede ser que la legislación en contratación sea la misma para el Ayuntamiento de Madrid que para el de Poyatos», ha afirmado Martínez Guijarro, poniendo como ejemplo esta pequeña localidad conquense.
Aunque estas materias no dependen directamente de la Junta, el vicepresidente ha avanzado que se están estudiando mecanismos de apoyo administrativo a través de empresas públicas para ayudar a los ayuntamientos con menos capacidad de gestión.
La vivienda y la despoblación, entre los retos de Castilla-La Mancha
Estas propuestas se han abordado durante un encuentro de expertos nacionales e internacionales organizado por ONU-Hábitat en Cuenca, en colaboración con el Gobierno regional.
Las jornadas, celebradas en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, reúnen a especialistas y responsables de planificación territorial para intercambiar experiencias sobre urbanismo, vivienda y desarrollo de los municipios.
El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, ha destacado la necesidad de atender las demandas urbanísticas de los pueblos, mientras que la representante de ONU-Hábitat Fiona McCluney ha señalado la importancia de estudiar cómo gestionar la despoblación y sus consecuencias territoriales.
