Castilla-La Mancha teme que la subida de los carburantes acabe encareciendo también la cesta de la compra

La consejera de Economía, Patricia Franco, advierte del efecto que puede tener el transporte sobre el precio de los alimentos tras alcanzar la inflación regional el 5,5 %

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La subida de los carburantes podría terminar trasladándose al precio de los alimentos en Castilla-La Mancha. Es una de las principales preocupaciones expresadas este miércoles por la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, después de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmara que la inflación regional alcanzó el 5,5 % interanual en septiembre.

La responsable autonómica ha reconocido que los precios están creciendo a «un ritmo vertiginoso» y ha señalado el encarecimiento de los combustibles como uno de los principales factores que explican esta evolución.

«La inflación nuevamente vuelve a dispararse en nuestro país y en nuestra región», ha afirmado durante una atención a los medios de comunicación con motivo del Foro de Competitividad APD Castilla-La Mancha.

El transporte preocupa por su posible efecto en los alimentos

Más allá del precio que pagan los conductores al repostar, la consejera ha puesto el foco en las consecuencias que el encarecimiento del combustible puede tener sobre el transporte de mercancías.

El aumento de los costes logísticos podría acabar repercutiendo en los precios de productos de primera necesidad, aunque Franco ha precisado que ese efecto todavía no se aprecia de la misma manera en los alimentos.

«Cuando empieza a subir el carburante y el transporte, aunque todavía no lo veamos en el alimento, puede ser la siguiente subida que nos encontremos», ha advertido.

Los últimos datos del INE muestran que el transporte se ha encarecido un 11,4 % en Castilla-La Mancha respecto a septiembre de 2025, mientras que los alimentos y bebidas no alcohólicas han registrado una subida más moderada, del 1,9 %.

Esta diferencia explica la preocupación del Gobierno regional: que el incremento de los costes de distribución termine afectando a la compra habitual de las familias.

La inflación subyacente, el dato que invita a la cautela

Franco también ha destacado un aspecto que considera positivo dentro de los datos publicados por el INE.

Según ha señalado, «la noticia positiva» es que «la inflación subyacente está mucho más contenida».

Este indicador, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se situó en septiembre en el 3,1 % a nivel nacional, por debajo del IPC general español, que alcanzó el 4,9 %.

Para la consejera, esta diferencia puede contribuir a moderar el impacto del encarecimiento de los precios sobre las economías familiares.

No obstante, ha insistido en la necesidad de vigilar especialmente la evolución de los carburantes y del transporte durante los próximos meses.

A la espera de las medidas del Gobierno de España

La titular de Economía ha expresado su confianza en que las actuaciones del Ejecutivo central ayuden a frenar el encarecimiento de los combustibles y sus posibles consecuencias sobre otros productos.

Franco ha señalado que permanece pendiente de que «las medidas que ponga el Gobierno de España contengan de alguna forma el crecimiento de los precios en carburantes y en transporte para que la cesta de la compra siga estando contenida».

Castilla-La Mancha comparte con Galicia la inflación más elevada de España, con un 5,5 % interanual, frente al 4,9 % de la media nacional.

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