García-Page admite que su relación con Pedro Sánchez es «muy mala», pero deja claro que hará campaña por el PSOE

El presidente de Castilla-La Mancha asegura que centrará su participación en las elecciones del 29 de noviembre en defender los intereses de la región, especialmente en materia de agua, sanidad, educación y servicios sociales

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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reconocido abiertamente que su relación con Pedro Sánchez es «muy mala», aunque ha dejado claro que seguirá defendiendo al Partido Socialista de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

En una entrevista concedida al periódico digital encastillalamancha.es, el jefe del Ejecutivo autonómico ha admitido que las relaciones con el presidente del Gobierno «objetivamente son muy malas» y ha lamentado que, durante años, distintos ministros hayan visitado Castilla-La Mancha sin avisarle o sin invitarle.

Pese a esas diferencias, García-Page ha rechazado que se ponga en duda su compromiso con el PSOE y ha asegurado que participará en la campaña electoral, aunque con un enfoque centrado en los asuntos que afectan directamente a los castellanomanchegos.

La visita de Sánchez a Noblejas evidenció la distancia entre ambos

Uno de los episodios a los que se ha referido García-Page es la visita de Pedro Sánchez a Noblejas (Toledo), celebrada el pasado 25 de septiembre.

Preguntado por si la dirección federal del PSOE le ha solicitado participar en algún acto junto al presidente del Gobierno, el dirigente regional ha asegurado que aquella visita le dejó «bastante claro la distancia que quiere tener con presidente de esta tierra».

«Está bastante claro el mensaje; yo lo he entendido muy bien, de manera que no voy a llevarle la contraria», ha añadido.

Sus palabras reflejan el distanciamiento político entre ambos dirigentes, que el presidente castellanomanchego ha reconocido sin plantear por ello una ruptura con su partido.

«Soy más del Partido Socialista que algunos que lo dirigen»

García-Page también ha respondido a quienes cuestionan si hará campaña por el PSOE debido a sus diferencias con Sánchez.

El presidente regional considera que plantear que pudiera pedir «el voto para Vox o para el Partido Popular» resulta «ofensivo a mi inteligencia y a la inteligencia de la sociedad».

Y ha insistido en su identificación con las siglas socialistas: «No me he escondido nunca. Soy del Partido Socialista. Es más, creo que soy más del Partido Socialista que algunos que lo dirigen».

Con estas declaraciones, García-Page separa sus discrepancias con la dirección federal de su compromiso con el partido.

Agua, sanidad y educación: los asuntos que llevará a la campaña

Más allá de la relación con Sánchez, el presidente de Castilla-La Mancha ha adelantado que su participación en la campaña del 29-N se centrará «exclusivamente» en las cuestiones que preocupan a la comunidad autónoma.

Entre sus prioridades ha mencionado el agua, la sanidad pública, la educación pública y los servicios sociales.

García-Page ha señalado que aprovechará la campaña para reclamar a las distintas fuerzas políticas compromisos con los objetivos que considera necesarios para Castilla-La Mancha, aunque ha precisado que será especialmente exigente con su propio partido.

De esta manera, el presidente autonómico pretende situar los intereses regionales en el debate de las elecciones generales, independientemente de sus diferencias con la dirección nacional del PSOE.

García-Page cree que Castilla-La Mancha podría perder un diputado

El dirigente socialista también ha ofrecido su pronóstico sobre los resultados electorales del 29 de noviembre.

A su juicio, en Castilla-La Mancha «lo más que puede estar en juego es perder un diputado», una previsión que ha formulado sin concretar en sus declaraciones a qué formación se refiere.

García-Page considera que existe una mayoría social con «ganas de votar», aunque ha lamentado el clima político que rodea la convocatoria electoral.

En este sentido, ha calificado de «triste» que muchos ciudadanos terminen votando «no a favor de algo, sino en contra».

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