La huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre ha provocado la reacción de los empresarios de Castilla-La Mancha. La Confederación Regional de Empresarios (CECAM) ha mostrado su rechazo a que una protesta motivada principalmente por las políticas de vivienda repercuta sobre la actividad de las empresas y sus trabajadores.
La patronal castellanomanchega, en línea con las posiciones de CEOE y Cepyme, considera que las reivindicaciones que han dado lugar a la convocatoria deben dirigirse a las administraciones públicas, responsables de las decisiones legislativas y presupuestarias relacionadas con la vivienda.
Su principal argumento es que las empresas no tienen capacidad para resolver directamente las cuestiones que motivan la protesta, pero sí pueden verse afectadas por los paros.
¿Por qué se opone CECAM a la huelga?
Según ha explicado la organización empresarial en un comunicado, las demandas que sustentan la convocatoria están relacionadas fundamentalmente con las políticas de vivienda y con decisiones que corresponden a los poderes públicos.
«Estas materias quedan fuera del ámbito de gestión de las empresas y, por tanto, no tienen una naturaleza esencialmente laboral», sostiene CECAM.
Por este motivo, la patronal considera que no debería trasladarse a los centros de trabajo una medida de presión cuyo objetivo es modificar decisiones políticas.
En su comunicado, señala que «no resulta adecuado trasladar a las empresas, a sus trabajadores y al conjunto de la actividad económica los efectos de una medida de presión dirigida a provocar cambios en decisiones que corresponden a los poderes públicos».
Esta es la valoración de la organización empresarial sobre la convocatoria, que ha pedido preservar la normalidad de la actividad económica.
Una huelga a menos de tres semanas de las elecciones
CECAM también ha llamado la atención sobre el momento elegido para anunciar la protesta.
La organización recuerda que la convocatoria se hizo pública pocas horas después del anuncio de las elecciones generales del 29 de noviembre, por lo que la huelga tendrá lugar en las semanas previas a la cita electoral.
La patronal considera significativo este contexto político, aunque en su comunicado no aporta información que permita establecer una relación directa entre la convocatoria sindical y el calendario electoral.
¿Qué supone para los trabajadores de Castilla-La Mancha?
La huelga general está prevista para el miércoles 11 de noviembre. La información facilitada por CECAM no concreta qué empresas o sectores de Castilla-La Mancha podrían verse afectados, ni el seguimiento que se espera en la comunidad.
Tampoco recoge previsiones sobre posibles alteraciones en los servicios públicos o en la actividad de los centros de trabajo.
La organización empresarial ha centrado su mensaje en reclamar que se garantice el derecho al trabajo y que las empresas puedan mantener su actividad habitual.
CECAM insiste en que «las empresas deben quedar al margen de debates y decisiones que corresponden al ámbito político e institucional, especialmente cuando se pretende hacer recaer sobre ellas los efectos de una medida de presión vinculada a cuestiones que exceden de las relaciones laborales».
La convocatoria abre así un nuevo debate en Castilla-La Mancha entre las reivindicaciones sociales que motivan la huelga y la preocupación de los empresarios por sus posibles consecuencias económicas.
