La falta de vivienda no se manifiesta igual en toda Castilla-La Mancha. Mientras ciudades como Toledo, Guadalajara o Albacete afrontan una mayor presión de la demanda y de los precios, en numerosos municipios pequeños existen viviendas vacías que no siempre están en condiciones de volver al mercado.
Ante esta realidad, el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) plantea aprovechar mejor los edificios que ya existen antes de recurrir únicamente a nuevas construcciones. Entre las posibilidades que pone sobre la mesa está estudiar la transformación de hospitales, hoteles, edificios administrativos y otros inmuebles públicos sin uso para convertirlos en viviendas.
La propuesta no pasa por reconvertir cualquier edificio de manera automática. El Colegio advierte de que cada inmueble necesita un análisis técnico, económico y urbano porque aspectos como la distribución, la iluminación, la accesibilidad o las instalaciones pueden hacer muy difícil su adaptación.
«Transformar un hospital o un edificio administrativo en viviendas puede resultar más complejo que construir desde cero. Sin embargo, el criterio de partida debe ser siempre estudiar cómo podemos recuperar y utilizar lo que tenemos antes de demoler y volver a construir», señala la decana del COACM, Elena Guijarro.
Viviendas vacías y rehabilitación
Los arquitectos consideran que la solución al problema de la vivienda en Castilla-La Mancha debe adaptarse a las necesidades de cada territorio. Para ello, reclaman conocer cuántas viviendas existen, dónde se encuentran, cuál es su estado y en qué lugares se concentra realmente la demanda.
A partir de ese diagnóstico, proponen combinar nueva construcción allí donde sea necesaria con la rehabilitación de viviendas, la regeneración de barrios, la movilización de inmuebles vacíos y la recuperación de edificios públicos actualmente sin uso.
«Hablar de vivienda no es hablar únicamente de construir más. Es preguntarnos dónde se necesita, para quién, con qué condiciones y cómo podemos aprovechar mejor todo lo que ya existe», sostiene Guijarro.
El Colegio reclama también mantener un parque estable de vivienda pública y protegida que conserve su función social a largo plazo.
Menos espera para conseguir una licencia
Otro de los asuntos que afecta directamente a quienes quieren construir o rehabilitar una vivienda son los tiempos administrativos. El COACM pide reforzar los medios técnicos y humanos de las administraciones para evitar que los proyectos queden paralizados durante meses o años.
El documento aporta dos experiencias ya en marcha. En Toledo, un convenio entre el Ayuntamiento y la Demarcación provincial del Colegio ha permitido tramitar más de 200 expedientes. Según los datos recogidos por el COACM, el Ayuntamiento sitúa en unos 55 días el plazo medio de determinados expedientes de obra mayor fuera del Casco Histórico cuando no existen retrasos provocados por subsanaciones.
En Guadalajara, la Diputación y el Colegio colaboran desde 2022 para facilitar la tramitación urbanística de pequeños municipios que no cuentan con suficiente capacidad técnica. La Diputación, según recoge el documento, ha señalado que estos convenios han reducido tanto los expedientes pendientes como los plazos de los informes.
«Agilizar no puede significar rebajar las garantías. Significa organizar mejor los procedimientos, incorporar los recursos necesarios y aprovechar el conocimiento de los profesionales para ofrecer respuestas más rápidas y seguras», añade la decana.
Estas propuestas forman parte del debate abierto por el Colegio con motivo del Día Mundial de la Arquitectura y del inicio del Mes de la Arquitectura, que durante octubre y noviembre llevará actividades a las cinco provincias de Castilla-La Mancha.
