Castilla-La Mancha contará con una nueva Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas que actualizará las reglas aplicables a conciertos, fiestas, establecimientos y otras actividades de ocio. Las Cortes regionales han aprobado este jueves la norma con los 17 votos del PSOE, la abstención de los 12 diputados del PP y los cuatro votos en contra de Vox.
Uno de los principales cambios para los ciudadanos afecta a los menores de edad. La nueva legislación precisa los requisitos para que puedan acceder a determinados establecimientos cuando se celebren conciertos o actuaciones en directo, incorporando además la protección de la infancia entre los criterios que pueden llevar a prohibir o suspender un evento.
La ley también actualiza la regulación de los horarios de los espectáculos y actividades públicas. El objetivo declarado por el Gobierno regional es adaptar las normas a unas formas de ocio que han cambiado durante los últimos 15 años y buscar un equilibrio entre la celebración de actividades y el descanso de los vecinos.
Otra de las novedades es que la normativa amplía su alcance a los espacios abiertos, estableciendo condiciones y requisitos para los espectáculos y actividades recreativas que se desarrollen fuera de establecimientos convencionales. Esta ampliación busca dar respuesta a modalidades de ocio que han ganado presencia desde la aprobación de la anterior ley en 2011.
La seguridad y la protección ambiental adquieren también mayor peso. Entre las causas que pueden motivar la prohibición o suspensión de una actividad se incorporan cuestiones ambientales y relacionadas con la protección de la infancia. Durante la tramitación parlamentaria también se ha puesto el foco en las fiestas celebradas en espacios naturales y en los problemas que pueden generar para la seguridad, el orden público y el medio rural.
Para ayuntamientos, organizadores y establecimientos, la norma pretende además simplificar trámites y mejorar la coordinación entre la Junta y los municipios. La regulación delimita las competencias de ambas administraciones y establece mecanismos de colaboración para la inspección y el control de las actividades.
La nueva ley es más extensa que la normativa a la que sustituye: cuenta con seis títulos y 74 artículos, frente a los 56 de la legislación de 2011.
Su aprobación ha llegado después de una tramitación en la que los grupos parlamentarios han mantenido diferencias sobre su contenido. El PP ha optado finalmente por abstenerse al considerar que existen incertidumbres sobre la aplicación de algunas medidas, mientras que Vox ha votado en contra y ha defendido cambios relacionados, entre otras cuestiones, con la burocracia, las fiestas ilegales y el acceso de menores a espectáculos taurinos. El PSOE, por su parte, ha respaldado una norma que considera necesaria para actualizar la regulación y reforzar la seguridad.
