El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado un nuevo Reglamento de Caza que introduce cambios de interés directo para cazadores y gestores de terrenos cinegéticos. Entre ellos destaca un procedimiento que permitirá incorporar a los cotos parcelas cuyos propietarios sean desconocidos o no puedan ser localizados, una circunstancia que hasta ahora dificultaba la gestión de estos espacios.
La portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, ha presentado las principales novedades tras la reunión del Consejo de Gobierno. La aprobación forma parte de los compromisos incluidos en el Pacto Regional por la Caza y llega después de que el reglamento aprobado en 2022 fuese anulado judicialmente.
En el caso de las parcelas cuyos titulares sean desconocidos o resulte imposible localizarlos, su incorporación al coto deberá someterse previamente a un procedimiento de publicidad. La información tendrá que aparecer en los tablones de anuncios de los ayuntamientos, el Boletín Oficial del Estado y el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, con el objetivo de preservar los derechos de los propietarios.
El reglamento introduce además cambios para simplificar la acreditación de determinados derechos cinegéticos y agilizar el acceso de quienes se incorporan por primera vez a la actividad.
Una de las novedades será la entrega del carné al finalizar la formación correspondiente por parte de las entidades encargadas de impartirla. Con ello se pretende evitar que los nuevos cazadores tengan que esperar durante meses para disponer de la acreditación.
La normativa incorpora también nuevas herramientas electrónicas y mecanismos de trazabilidad para facilitar la realización de trámites y el seguimiento de las piezas de caza.
Más medidas para controlar especies sobreabundantes
Otro de los aspectos relevantes para el sector es la regulación del control de poblaciones. El reglamento establece en qué situaciones deberán adoptarse medidas ante la sobreabundancia de determinadas especies, las responsabilidades de los gestores cinegéticos y los casos en los que se podrá actuar también en terrenos no cinegéticos.
Estas medidas se producen en una temporada en la que Castilla-La Mancha ya ha reforzado el control de ungulados. La Orden de Vedas 2026-2027 incrementó un 30% los cupos de machos de ciervo, corzo y gamo y un 100% los de hembras de ciervo, corzo, gamo y cabra montés. Además, contempla la posibilidad de cazar jabalí durante todo el año mediante las modalidades establecidas para cada periodo.
Padilla ha señalado que el nuevo reglamento pretende proporcionar «la seguridad jurídica necesaria» al sector y compatibilizar la actividad cinegética con la conservación de la biodiversidad. La portavoz ha defendido que la caza debe desarrollarse de forma «ordenada y sostenible».
Según los datos trasladados por el Gobierno regional, la actividad cinegética mueve 963,3 millones de euros anuales en Castilla-La Mancha, representa alrededor del 2,1% del PIB regional y genera unos 21.800 empleos.

