ASAJA y la Confederación de Agricultores de Portugal (CAP) han firmado este viernes, 25 de septiembre, la Declaración de Ciudad Real, un documento con el que ambas organizaciones se comprometen a defender una posición ibérica común ante las instituciones europeas cuando estén en juego intereses estratégicos de la agricultura, la ganadería, el sector forestal y el medio rural.
La firma ha tenido lugar en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Ciudad Real (IFEDI), dentro del VI Congreso Ibérico Agropecuario y Forestal, celebrado durante los días 24 y 25 de septiembre bajo el lema «Península Ibérica – Construyendo un camino juntos». El encuentro ha completado su aforo y ha reunido a agricultores, ganaderos, productores forestales, representantes de organizaciones profesionales y autoridades de España y Portugal.
El documento parte de una realidad compartida por los dos países. «La agricultura no conoce las fronteras políticas que dividen la Península Ibérica», recoge la declaración, que recuerda que «los mercados son comunes, los recursos hídricos son interdependientes, los incendios no respetan fronteras y las decisiones fundamentales se toman cada vez más a nivel europeo».
A partir de este planteamiento, ASAJA y CAP se comprometen a coordinar sus posiciones, intercambiar información técnica y actuar conjuntamente en Bruselas.
Seis asuntos prioritarios para España y Portugal
La Declaración de Ciudad Real establece seis grandes ámbitos de actuación. El primero afecta a los costes de producción, la energía y los fertilizantes. Las organizaciones reclaman eliminar el régimen de comercio de emisiones para la industria europea de fertilizantes y suprimir el mecanismo de ajuste en frontera en aquellos sectores en los que termine provocando un incremento de los costes para las explotaciones. «La seguridad alimentaria empieza por la capacidad de producir», sostienen.
La Política Agraria Común constituye otro de los principales puntos del acuerdo. ASAJA y CAP defienden una PAC «fuerte, autónoma, bien financiada y verdaderamente común», con dos pilares y presupuesto propio, y se oponen a que los recursos destinados a la agricultura queden integrados en un fondo único en competencia con otras prioridades europeas. También reclaman una simplificación administrativa efectiva.
El agua ocupa un lugar destacado en la declaración. Las dos organizaciones proponen crear una Estrategia Ibérica del Agua cofinanciada con fondos europeos, que contemple inversiones en almacenamiento, modernización de regadíos, reutilización y recarga de acuíferos. «El agua que hoy llega al mar sin capacidad de regulación es una oportunidad perdida», señala el documento.
En materia de incendios rurales, ASAJA y CAP plantean reforzar la prevención a través de una gestión activa del territorio y piden instrumentos financieros europeos específicos que sean adicionales al presupuesto de la PAC. «El agricultor debe ser reconocido como agente de prevención, y no solo como víctima de los incendios», defienden.
La falta de mano de obra y el relevo generacional constituyen otro de los retos comunes. La declaración apuesta por una política basada en la entrada legal, la contratación regular y la integración de trabajadores, acompañada de programas para desempleados de larga duración, formación profesional agraria y medidas que faciliten la incorporación de jóvenes.
El sexto eje se centra en la agricultura productiva y la cohesión territorial. ASAJA y CAP reivindican la preferencia comunitaria y la reciprocidad en los acuerdos comerciales con terceros países, al tiempo que sitúan la continuidad de explotaciones económicamente viables como una herramienta fundamental frente a la despoblación rural.
El documento termina dirigiéndose expresamente a los ejecutivos de ambos países: «Si las organizaciones agrarias de los dos países son capaces de sentarse a la misma mesa, también los Gobiernos deben serlo».
Del campo a las jornadas técnicas
El VI Congreso Ibérico Agropecuario y Forestal ha combinado el análisis político y económico con actividades prácticas. El programa comenzó con demostraciones en campo abierto sobre la utilización de drones en agricultura y ganadería, incluyendo aplicaciones relacionadas con la fertilización y el tratamiento del ganado.
La actividad continuó en Villanueva de San Carlos con paneles sobre energía y competitividad del sector agroalimentario, innovación e insumos y funcionamiento de la cadena alimentaria desde el productor hasta el consumidor.
En estas jornadas también han intervenido representantes de entidades patrocinadoras. Iberdrola señaló que «electrificar no consiste simplemente en cambiar una energía por otra», sino en transformar los sistemas agrícola y ganadero para hacerlos más eficientes y competitivos.
AEPLA puso el acento en que la innovación debe permitir construir «un marco equilibrado que combine sostenibilidad, viabilidad técnica y seguridad para el agricultor», mientras que ANOVE destacó la importancia de la innovación genética y de las nuevas variedades para responder a «la sequía, las temperaturas extremas y la aparición de nuevas plagas y enfermedades».
Por su parte, el Foro Interalimentario defendió que garantizar la rentabilidad de la producción agraria resulta imprescindible para avanzar en la sostenibilidad ambiental y social y mantener la autonomía alimentaria de España y Portugal. Globalcaja incidió en el componente social y generacional del sector: «El futuro de nuestra tierra dependerá, en gran medida, de que quienes la trabajan puedan construir también en ella su propio futuro».
IFEDI acoge el debate sobre los principales retos del sector
La jornada técnica de este viernes en IFEDI ha contado con la participación del presidente de ASAJA, Pedro Barato Triguero; el presidente de ASAJA Ciudad Real, Emilio Cepeda; el presidente de la CAP, Álvaro Mendonça e Moura; y el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde Menchero.
Durante la sesión se ha analizado la posición de la agricultura ibérica ante el nuevo escenario geopolítico mundial y sus consecuencias sobre los acuerdos comerciales internacionales. Este apartado ha contado con Mar Hidalgo García, analista principal del Instituto Español de Estudios Estratégicos del Ministerio de Defensa.
El secretario general de la CAP, Luis Correia Mira, y Josep Puxeu Rocamora, de FIAB, han abordado el dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la gestión integrada de los riesgos de incendios forestales.
La mano de obra y la inmigración han protagonizado otra de las mesas, con la participación del vicepresidente de la CAP, Gonçalo Santos Andrade, y Pere Roqué Oró, de ASAJA Lérida. Paralelamente se ha desarrollado el aula «Mujeres que transforman el sector vitivinícola desde la inclusión».
La futura PAC y la cooperación ibérica
La PAC para el periodo 2028-2034 ha centrado la parte final del congreso, que ha incluido una intervención en vídeo del comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen.
La clausura, dedicada a «El futuro de la agricultura ibérica en Europa», ha reunido a representantes de los ministerios de Agricultura de España y Portugal, junto a los presidentes de ASAJA y CAP y la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mª Mercedes Gómez Rodríguez.
Gómez ha defendido la necesidad de que España y Portugal mantengan, junto al sector primario, una postura común en Europa en cuestiones como los incendios forestales y el agua, con el objetivo, según ha señalado, de «garantizar el futuro de la agricultura, la ganadería y la actividad económica en las áreas rurales».
La firma de la Declaración de Ciudad Real ha puesto así el foco en la cooperación entre España y Portugal ante problemas que las organizaciones agrarias consideran compartidos y cuya respuesta, sostienen, debe trasladarse de forma coordinada a las instituciones de la Unión Europea.

